Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
116CV
Par
280Nm
Consumo
5.3l/100
Emisiones
140g/km
0-100 km/h
10.9s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1440kg
Precio
16,640€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
482 L
55 L
85 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Sportbreak Trend 1.8 TDCi 115cv (2005-2007)
Descripción general
El Ford Focus Sportbreak de 2005 no era simplemente un coche familiar más; era la encarnación de un equilibrio casi perfecto entre la funcionalidad diaria y el puro placer de conducir. Con su motor 1.8 TDCi de 115 caballos, se presentaba como una opción inteligente y enérgica para quienes buscaban espacio sin renunciar a las emociones al volante, estableciendo un nuevo estándar en su categoría.
Experiencia de conducción
Ponerse a los mandos de este Focus era descubrir una conexión especial con la carretera. Su chasis, una obra maestra de la ingeniería para su época, transmitía una agilidad y una confianza en curva que te hacían olvidar que conducías un familiar. El motor diésel empujaba con decisión desde bajas vueltas, ofreciendo una respuesta contundente y solvente para adelantar o viajar cargado. Cada viaje se sentía como una invitación a disfrutar del trayecto, no solo del destino.
Diseño y estética
Su diseño exterior era una declaración de intenciones: maduro, sólido y con una línea de techo que fluía hacia una zaga práctica pero con un toque dinámico. No era un coche que gritara, sino que convencía con su presencia bien plantada. Por dentro, la funcionalidad reinaba sobre el lujo. Los materiales, aunque duros al tacto, estaban pensados para durar, y el espacio para los pasajeros y el generoso maletero de 482 litros lo convertían en el compañero ideal para la vida familiar.
Tecnología y características
En una era previa a las pantallas táctiles gigantes, la tecnología del Focus se centraba en lo esencial y en lo mecánico. Su verdadero avance tecnológico no estaba en el salpicadero, sino bajo la piel: un sofisticado eje trasero multibrazo que garantizaba un comportamiento dinámico superior. Contaba con elementos de seguridad como ABS y airbags, y su motor de inyección directa por conducto común era eficiente y robusto, una tecnología probada que inspiraba confianza.
Competencia
En el competitivo mercado de los compactos familiares, se enfrentó a gigantes como el Volkswagen Golf Variant, el Opel Astra Caravan o el Peugeot 307 SW. Mientras algunos de sus rivales podían ofrecer interiores más vistosos o un confort de marcha más filtrado, ninguno lograba igualar la sublime experiencia de conducción y el tacto deportivo que definían al Focus. Era el coche para el padre o madre de familia que no había perdido la pasión por conducir.
Conclusión
El Ford Focus Sportbreak 1.8 TDCi es mucho más que un vehículo de segunda mano; es un testamento de una época en la que los coches se diseñaban con alma. Representa la compra maestra para quien valora la fiabilidad, un coste de uso contenido y, sobre todo, una sonrisa en cada curva. Un coche honesto, capaz y sorprendentemente divertido que ha envejecido con una dignidad admirable.




