Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
110CV
Par
265Nm
Consumo
5.8l/100
Emisiones
154g/km
0-100 km/h
-s
Vel. Máx.
-km/h
Peso
1451kg
Precio
20,840€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
503 L
53 L
81 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Sportbreak Trend 2.0 TDCi 110 CV PowerShift (2008-2009)
Descripción general
El Ford Focus Sportbreak de 2008 es mucho más que un simple coche familiar. Representa una era en la que la practicidad no estaba reñida con el placer de conducir. Esta versión, con su motor diésel 2.0 TDCi de 110 CV y la innovadora caja de cambios PowerShift, se presentaba como una solución inteligente y equilibrada para las familias que buscaban versatilidad, eficiencia y un toque de dinamismo en su día a día.
Experiencia de conducción
Al volante, el Focus Sportbreak transmite una confianza inmediata. Su chasis, con una elaborada suspensión trasera de paralelogramo deformable, es la estrella del conjunto, ofreciendo un equilibrio magistral entre confort en largos viajes y una agilidad sorprendente en carreteras de curvas. El motor diésel empuja con solvencia desde bajas vueltas gracias a su generoso par, y la caja PowerShift de doble embrague, avanzada para su época, realiza los cambios con una suavidad y rapidez que invitan a devorar kilómetros sin esfuerzo. No es un deportivo, pero su conducción se siente conectada y gratificante.
Diseño y estética
El diseño 'Kinetic Design' de Ford le sienta de maravilla a esta carrocería familiar. Sus líneas fluidas y su frontal afilado le otorgan una apariencia dinámica que ha envejecido con dignidad. No es solo una cara bonita; la funcionalidad es clave, con un acceso al maletero amplio y un espacio de carga de 503 litros que lo convierte en un compañero ideal para cualquier aventura. El interior es un reflejo de la filosofía de Ford: sobrio, ergonómico y construido para durar, con todos los mandos al alcance de la mano.
Tecnología y características
En 2008, la joya de la corona tecnológica de este Focus era sin duda la transmisión PowerShift de seis velocidades. Esta caja de doble embrague bañada en aceite ofrecía una eficiencia y una experiencia de conducción superiores a las cajas automáticas convencionales de la época. El motor 2.0 TDCi con inyección por conducto común también era una pieza de ingeniería moderna, buscando optimizar el rendimiento y el consumo. Aunque hoy sus sistemas de infoentretenimiento nos parezcan básicos, en su momento cumplía con creces las expectativas del segmento.
Competencia
Este Focus Sportbreak se enfrentó a una competencia feroz en el corazón del mercado europeo. Rivales como el Volkswagen Golf Variant, el Opel Astra Sports Tourer o el Peugeot 308 SW ofrecían sus propias virtudes en cuanto a espacio y acabados. Sin embargo, el Focus a menudo se llevaba la victoria en el apartado emocional, siendo consistentemente elogiado por ofrecer la experiencia de conducción más ágil y comunicativa de su categoría, un coche familiar que no se olvidaba del conductor.
Conclusión
El Ford Focus Sportbreak 2.0 TDCi PowerShift es un coche que deja un recuerdo imborrable. Es la prueba de que un vehículo práctico y familiar puede ser también emocionante y divertido de conducir. Su combinación de un motor diésel eficiente, una caja automática suave y un chasis excepcional lo convirtieron en una de las opciones más completas y redondas de su tiempo. Un coche honesto, capaz y con un alma dinámica que todavía hoy se siente especial.




