Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
114CV
Par
285Nm
Consumo
4.5l/100
Emisiones
117g/km
0-100 km/h
11s
Vel. Máx.
193km/h
Peso
1361kg
Precio
20,125€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
490 L
53 L
84 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Sportbreak Titanium 1.6 TDCi 115 CV Auto-Start-Stop (2014-2015)
Descripción general
El Ford Focus Sportbreak de 2015 es la encarnación del equilibrio perfecto. Un coche familiar que no renuncia a la emoción, impulsado por el eficiente motor 1.6 TDCi de 115 CV, diseñado para quienes buscan espacio, un consumo ridículo y el placer de conducir que siempre ha caracterizado a Ford. Es un compañero de viaje que promete tanto funcionalidad como sensaciones.
Experiencia de conducción
Al volante, el Focus Sportbreak se siente vivo y ágil, una sensación que pocos familiares de su época podían igualar. Su chasis es una obra de arte, ofreciendo una precisión y una conexión con la carretera que te hacen olvidar que conduces un coche práctico. El motor diésel empuja con solvencia desde bajas vueltas, ideal para viajes largos y el día a día, transmitiendo una sensación de control y seguridad inquebrantable. No es un deportivo, pero su comportamiento dinámico dibuja sonrisas en cada curva.
Diseño y estética
Con la actualización de 2015, el Focus adoptó una mirada más afilada y segura, dominada por su característica parrilla frontal que le otorgaba un aire premium. La carrocería Sportbreak alarga sus líneas con elegancia, creando una silueta atlética que combina a la perfección músculo y utilidad. Por dentro, el acabado Titanium eleva la calidad percibida con buenos materiales, aunque el diseño de la consola central, repleto de botones, y la pantalla del sistema multimedia pueden sentirse algo superados por el tiempo.
Tecnología y características
Para su año, el acabado Titanium venía bien servido. El sistema de conectividad SYNC permitía manejar funciones por voz, un avance notable en su momento. La tecnología Auto-Start-Stop era clave para lograr sus impresionantes cifras de consumo, demostrando el compromiso de Ford con la eficiencia. Elementos como el climatizador bizona, el control de crucero y los sensores de aparcamiento hacían la vida a bordo más cómoda y sencilla, conformando un paquete tecnológico muy completo para la época.
Competencia
En un segmento tan competido, el Focus Sportbreak se enfrentó a titanes. El Volkswagen Golf Variant era su rival a batir en calidad de acabados y refinamiento. El SEAT León ST le plantaba cara con un diseño más pasional y un comportamiento también muy dinámico. Por su parte, el Peugeot 308 SW destacaba por su innovador i-Cockpit y una gran eficiencia. Frente a ellos, el Focus jugaba la carta de ser el más divertido de conducir.
Conclusión
Este Ford Focus Sportbreak es una compra inteligente y emocional. Ofrece el espacio y la versatilidad que una familia necesita, un motor diésel extraordinariamente frugal y, sobre todo, un alma dinámica que lo distingue de la competencia. Es un coche que cumple con la razón por su bajo coste de uso y enamora al corazón por su excelente comportamiento en carretera. Un vehículo noble, fiable y gratificante.




