Ford Focus Sportbreak ST 2.0 TDCi 134 kW (185 CV) PowerShift Auto-Start-Stop · 185 CV (2016-2018)

2015
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Ford Focus - Vista 1
Ford Focus - Vista 2
Ford Focus - Vista 3
Ford Focus - Vista 4

Especificaciones y análisis del Ford Focus

Potencia

185CV

Par

400Nm

Consumo

4.6l/100

Emisiones

119g/km

0-100 km/h

7.7s

Vel. Máx.

217km/h

Peso

-kg

Precio

32,075

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

476 L

Depósito

62 L

Potencia

136 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima185 CV / 136 kW
Par máximo400 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero476 L

Análisis detallado del Ford Focus Sportbreak ST 2.0 TDCi 134 kW (185 CV) PowerShift Auto-Start-Stop · 185 CV (2016-2018)

Descripción general

El Ford Focus Sportbreak ST diésel es una declaración de intenciones, una rara avis en el asfalto que se atreve a fusionar la practicidad de una carrocería familiar con el alma rebelde de un deportivo. Es el coche para quien lo quiere todo: espacio para la vida, un corazón que late con fuerza y la sensatez de un motor diésel de alto rendimiento. Una combinación que despierta la curiosidad y promete emociones sin sacrificar la versatilidad del día a día.

Experiencia de conducción

Al volante, el ST TDCi te envuelve en una ola de par motor contundente. Los 400 Nm empujan con una fuerza adictiva desde bajas vueltas, convirtiendo cada adelantamiento en un puro trámite y cada salida de curva en una sonrisa. No es la explosividad de un gasolina, sino una potencia constante y musculosa que se siente inagotable. El chasis, firme y comunicativo, te invita a enlazar curvas con una precisión asombrosa para un familiar, mientras la caja PowerShift cambia de marcha con una rapidez que te hace sentir conectado a la máquina. Es una experiencia de conducción dual: sereno y eficiente en el viaje largo, pero visceral y emocionante cuando la carretera lo pide.

Diseño y estética

Su estética es un equilibrio magistral entre la discreción de un familiar y la agresividad de un ST. La carrocería Sportbreak alarga su silueta, pero los paragolpes deportivos, la parrilla hexagonal de nido de abeja, el escape central y las imponentes llantas de 18 pulgadas no dejan lugar a dudas sobre su linaje. Por dentro, los asientos deportivos te abrazan y te posicionan perfectamente para el ataque, recordándote que no estás en un Focus cualquiera. Es un diseño que no grita, pero que susurra con confianza su potencial deportivo.

Tecnología y características

La tecnología en este Focus ST está al servicio de su doble personalidad. El sistema Auto-Start-Stop y la eficiencia del motor 2.0 TDCi buscan la economía en el uso diario, mientras que la transmisión automática PowerShift de doble embrague ofrece cambios fulgurantes que maximizan el rendimiento cuando se desata la tormenta. La dirección con asistencia eléctrica se ajusta para ofrecer un tacto preciso y directo, conectándote con el asfalto y permitiéndote sentir cada matiz de la conducción. Es una tecnología que no abruma, sino que potencia la experiencia.

Competencia

Encontrar un rival directo para esta exótica mezcla es complicado. Quizás el Volkswagen Golf GTD Variant o el SEAT León ST FR TDI se le acerquen en concepto, ofreciendo también un motor diésel potente en una carrocería familiar. Sin embargo, el Focus ST siempre ha tenido un carácter más pasional y un chasis más juguetón. Mientras sus competidores apuestan por la perfección y el equilibrio, el Ford ofrece una dosis extra de emoción y una conexión más pura con el conductor, convirtiéndose en la opción para quienes priorizan el corazón.

Conclusión

El Ford Focus Sportbreak ST TDCi es mucho más que un coche; es una solución brillante para un dilema muy real. Demuestra que tener responsabilidades familiares no significa renunciar a la pasión por conducir. Es un vehículo polifacético, capaz de llevar el equipaje de las vacaciones con la misma soltura con la que devora un puerto de montaña. Una máquina de sensaciones, envuelta en un práctico traje familiar, que deja una huella imborrable por su carácter único y su audaz propuesta.