Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
150CV
Par
370Nm
Consumo
4l/100
Emisiones
105g/km
0-100 km/h
9s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1460kg
Precio
25,850€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
490 L
60 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Sportbreak ST-Line Black&Red Edition 2.0 TDCi 110 kW (150 CV) Auto-Start-Stop · 150 CV (2016-2018)
Descripción general
El Ford Focus Sportbreak ST-Line Black&Red Edition es mucho más que un simple coche familiar. Es la declaración de que la practicidad no tiene por qué estar reñida con la emoción. Con su potente motor diésel de 150 CV y una estética que roba miradas, este Focus promete un equilibrio perfecto entre las necesidades del día a día y el puro placer de conducir.
Experiencia de conducción
Al volante, las sensaciones son inmediatas y gratificantes. El empuje del motor 2.0 TDCi es contundente desde bajas vueltas, pegándote al asiento con sus 370 Nm de par. La caja de cambios manual de 6 velocidades es precisa y te conecta directamente con la mecánica. Pero donde realmente brilla es en las curvas; su chasis, con suspensión trasera independiente, transmite una confianza y agilidad impropias de un familiar, invitándote a disfrutar de cada kilómetro.
Diseño y estética
Su diseño es una oda a la deportividad discreta. La edición Black&Red Edition viste la práctica carrocería Sportbreak con un traje atlético, combinando detalles en negro y rojo que resaltan sus líneas dinámicas. Las llantas de 18 pulgadas y el kit de carrocería ST-Line no dejan lugar a dudas: este no es un familiar cualquiera. Es un coche con una personalidad arrolladora que se hace notar en la carretera con elegancia y carácter.
Tecnología y características
Tecnológicamente, se sitúa en un punto dulce para su época. Aunque no cuenta con las pantallas gigantes de los modelos más actuales, su sistema de infoentretenimiento cumple con solvencia las necesidades de conectividad. La verdadera tecnología se esconde bajo la piel: un eficiente motor con sistema Auto-Start-Stop y una arquitectura de chasis avanzada que prioriza el comportamiento dinámico, demostrando que la ingeniería de conducción es su mayor baza.
Competencia
En el competitivo segmento de los compactos familiares con alma deportiva, se enfrentó a rivales de la talla del SEAT León ST FR y el Volkswagen Golf Variant R-Line. Cada uno con sus argumentos, pero el Focus siempre destacó por ofrecer una de las experiencias de conducción más puras y comunicativas, un chasis que era la referencia y un motor diésel que combinaba prestaciones y consumos de manera excepcional.
Conclusión
El Ford Focus Sportbreak ST-Line es una elección pasional y racional a partes iguales. Ofrece el espacio y la versatilidad que una familia necesita, pero lo envuelve en un paquete emocionante que recompensa al conductor en cada trayecto. Es la prueba de que se puede tener todo: un coche para el día a día que te hace sonreír en tu carretera de curvas favorita. Una joya para quien valora la conducción por encima de todo.




