Ford Focus Sportbreak ST+ 2.0 TDCi 134 kW (185 CV) Auto-Start-Stop · 185 CV (2014-2018)

2015
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Ford Focus - Vista 1
Ford Focus - Vista 2
Ford Focus - Vista 3
Ford Focus - Vista 4

Especificaciones y análisis del Ford Focus

Potencia

185CV

Par

400Nm

Consumo

4.2l/100

Emisiones

110g/km

0-100 km/h

8.3s

Vel. Máx.

217km/h

Peso

1488kg

Precio

32,775

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

476 L

Depósito

62 L

Potencia

136 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima185 CV / 136 kW
Par máximo400 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero476 L

Análisis detallado del Ford Focus Sportbreak ST+ 2.0 TDCi 134 kW (185 CV) Auto-Start-Stop · 185 CV (2014-2018)

Descripción general

El Ford Focus ST Sportbreak diésel es una declaración de intenciones, una rara avis en el mundo del motor. Combina la practicidad y el espacio de una carrocería familiar con el alma deportiva de las siglas ST, pero lo hace con un corazón diésel de 185 caballos. Es el coche para quien lo quiere todo: emoción al volante para el día a día y capacidad para las escapadas de fin de semana, sin que el consumo se dispare. Una fórmula que enamora por su equilibrio y audacia.

Experiencia de conducción

Ponerse a sus mandos es descubrir una dualidad fascinante. El empuje de sus 400 Nm de par te pega al asiento desde bajas vueltas, una fuerza bruta y contundente que hace de cada adelantamiento un mero trámite. Pero la magia reside en su chasis. La dirección es precisa y comunicativa, y la suspensión, firme pero no incómoda, te invita a enlazar curvas con una confianza absoluta. Se siente ágil, plantado en el asfalto y sorprendentemente divertido para ser un familiar diésel. Es un coche que te saca una sonrisa tanto en un viaje largo por autopista como en tu carretera de montaña favorita.

Diseño y estética

Su estética es un equilibrio perfecto entre deportividad y discreción. La carrocería familiar Sportbreak se ve realzada por el kit ST, con paragolpes más agresivos, una parrilla de nido de abeja y una imponente salida de escape central que no deja lugar a dudas sobre su carácter. Las llantas de 18 pulgadas llenan los pasos de rueda y le dan una postura musculosa. Por dentro, la atmósfera es puramente deportiva, con unos espectaculares asientos Recaro que te abrazan, un volante específico y los relojes adicionales sobre el salpicadero que evocan la competición. Es un espacio que te hace sentir especial.

Tecnología y características

Aunque es un modelo de 2015, su dotación tecnológica estaba a la altura. El sistema de infoentretenimiento SYNC gestionaba la conectividad y el multimedia, mientras que el motor 2.0 TDCi ya incorporaba la tecnología Auto-Start-Stop para optimizar el consumo en ciudad. Lo más destacable, sin embargo, es la ingeniería bajo la piel: un motor diésel de alto rendimiento combinado con un chasis excepcional y una dirección asistida eléctrica calibrada para transmitir sensaciones puras. Es tecnología aplicada directamente al placer de conducir.

Competencia

En su momento, encontrar un familiar deportivo diésel no era tarea fácil, pero tenía rivales de altura. El Volkswagen Golf GTD Variant era su némesis natural, ofreciendo una calidad de construcción soberbia y un comportamiento muy eficaz. También el SEAT León ST FR con el motor TDI de 184 CV jugaba en la misma liga, aportando un toque de diseño latino y una dinámica muy similar. Ambos representaban alternativas muy competentes que buscaban conquistar al mismo conductor que valora tanto las prestaciones como la eficiencia.

Conclusión

El Ford Focus ST Sportbreak TDCi es mucho más que un coche práctico. Es la prueba de que se puede tener una familia, necesitar espacio y preocuparse por el consumo sin renunciar a la pasión por la conducción. Ofrece un torrente de par, un chasis sublime y una estética que enamora, todo ello envuelto en un formato versátil y razonable. Es un coche con una personalidad arrolladora, un deportivo para el mundo real que deja una huella imborrable en quien lo conduce.