Especificaciones y análisis del Ford Galaxy
Potencia
163CV
Par
340Nm
Consumo
5.7l/100
Emisiones
149g/km
0-100 km/h
10.4s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
1731kg
Precio
41,300€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
7 / 5 puertas
830 L
70 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Galaxy Titanium X 2.0 TDCi 163 CV Powershift (2014-2015)
Descripción general
El Ford Galaxy de 2010, en su acabado Titanium X, no es solo un monovolumen; es una declaración de intenciones para las familias que aman viajar. Representa la culminación del espacio y la versatilidad, envuelto en una experiencia de conducción que Ford siempre ha sabido imprimir en sus vehículos, creando un compañero de viaje casi perfecto.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor 2.0 TDCi de 163 CV se siente lleno de vida, empujando con una solvencia que inspira confianza en cualquier circunstancia. La caja de cambios Powershift de doble embrague es su cómplice perfecta, ofreciendo transiciones suaves y rápidas que hacen olvidar el tamaño del coche. En carretera, su aplomo es soberbio, devorando kilómetros con un confort excepcional, mientras que en curvas sorprende con una agilidad inesperada, recordándote que, a pesar de su vocación familiar, lleva el ADN dinámico de Ford.
Diseño y estética
Su diseño exterior, marcado por el lenguaje 'Kinetic Design' de Ford, fluye con un dinamismo que lo aleja de la estética cúbica de otros monovolúmenes. Es elegante y atlético. Por dentro, el espacio es el verdadero lujo. Siete plazas reales y un maletero cavernoso de 830 litros te invitan a no dejar nada ni a nadie atrás. El acabado Titanium X viste el habitáculo con materiales de calidad y un ajuste sólido, creando una atmósfera acogedora y funcional donde cada viaje se siente como una experiencia premium.
Tecnología y características
Para su época, el Galaxy Titanium X era un escaparate tecnológico. Más allá de la avanzada transmisión Powershift, ofrecía un equipamiento que facilitaba la vida a bordo, desde el sistema de navegación hasta los sensores de aparcamiento y un completo sistema de infoentretenimiento. Aunque hoy pueda parecer sencillo, en su momento representaba un salto cualitativo en confort y asistencia, haciendo que la conducción de un vehículo tan grande fuera segura y relajada.
Competencia
En el competitivo universo de los grandes monovolúmenes, el Galaxy se enfrentaba a titanes como el SEAT Alhambra y el Volkswagen Sharan, maestros de la modularidad con sus puertas correderas. También competía con el Renault Espace, otro icono del segmento. Sin embargo, el Galaxy siempre jugó la carta de una dinámica de conducción superior, ofreciendo una conexión más directa y placentera con la carretera que muchos de sus rivales no podían igualar.
Conclusión
El Ford Galaxy Titanium X es mucho más que un simple medio de transporte familiar. Es un refugio rodante que combina un espacio interior inmenso con el placer de conducir. Es la elección del corazón para quien busca funcionalidad sin renunciar a la emoción, un vehículo que demuestra que la practicidad y la pasión pueden, y deben, ir de la mano en el camino de la vida.




