Especificaciones y análisis del Ford Galaxy
Potencia
163CV
Par
340Nm
Consumo
5.6l/100
Emisiones
149g/km
0-100 km/h
9.8s
Vel. Máx.
203km/h
Peso
1733kg
Precio
33,450€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
7 / 5 puertas
830 L
70 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Galaxy Titanium 2.0 TDCi 163 CV (2010-2012)
Descripción general
El Ford Galaxy de 2010 no es solo un monovolumen, es una declaración de intenciones para las familias que aman viajar. Representa la promesa de espacio sin límites, confort en cada kilómetro y la libertad de llevarlo todo y a todos, sin renunciar a la emoción de conducir un coche que responde con alma.
Experiencia de conducción
Al volante, el corazón de este gigante, un motor diésel de 163 CV y 340 Nm de par, late con una fuerza sorprendente y refinada. Empuja con decisión desde bajas vueltas, haciendo que los adelantamientos y las incorporaciones sean un mero trámite, incluso a plena carga. Su chasis, con una suspensión trasera de paralelogramo deformable, dibuja las curvas con una precisión y aplomo inesperados para su tamaño, transmitiendo una sensación de seguridad y control que te hace olvidar que viajas con siete plazas a tu espalda. Es un vehículo que cuida a los pasajeros con un confort soberbio, pero que mima al conductor con una dinámica gratificante.
Diseño y estética
Visualmente, el Galaxy escapa de la estética cúbica de sus rivales gracias al lenguaje de diseño 'Kinetic Design' de Ford. Sus líneas fluidas y su frontal afilado le otorgan un dinamismo que envuelve su imponente presencia. Por dentro, el espacio es el verdadero protagonista. La sensación de amplitud es inmensa, con una modularidad inteligente que permite transformar el habitáculo según las necesidades del momento. El puesto de conducción es elevado y ergonómico, ofreciendo una visibilidad excelente, mientras que el acabado Titanium asegura materiales de calidad y un ambiente cuidado que te hace sentir en casa desde el primer instante.
Tecnología y características
En su época, el Galaxy Titanium integraba una tecnología pensada para hacer la vida a bordo más fácil y segura. Más allá de una pantalla central, su valor residía en la eficiencia de su motor 2.0 TDCi Euro 5, un prodigio de equilibrio entre prestaciones y un consumo extraordinariamente bajo para su envergadura. Contaba con un completo ordenador de a bordo, control de crucero y un robusto sistema de climatización, elementos que definían el confort tecnológico de la década. Su dirección asistida hidráulica, aunque menos común hoy, ofrecía un tacto puro y comunicativo de la carretera.
Competencia
En el competido segmento de los grandes monovolúmenes, el Ford Galaxy se enfrentaba a titanes como el SEAT Alhambra y el Volkswagen Sharan, conocidos por su practicidad casi industrial, y al Renault Espace, el pionero del concepto. Frente a ellos, el Galaxy siempre jugó la carta de la dinámica de conducción, posicionándose como la opción predilecta para aquellos padres y madres de familia que no querían renunciar al placer de sentir la carretera.
Conclusión
El Ford Galaxy Titanium 2.0 TDCi es mucho más que un vehículo familiar; es un compañero de vida versátil y talentoso. Logra la difícil cuadratura del círculo al ofrecer un espacio interior cavernoso, una modularidad ejemplar y un confort de marcha excelente, todo ello envuelto en una experiencia de conducción ágil y placentera. Es la prueba de que la funcionalidad no tiene por qué estar reñida con la pasión al volante, convirtiéndose en una elección redonda y emocionalmente inteligente.




