Ford Grand C-MAX Business 2.0 TDCi Auto-Start-Stop 110 kW (150 CV) PowerShift 7 plazas · 150 CV (2015-2018)

2015
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Ford Grand C-MAX - Vista 1
Ford Grand C-MAX - Vista 2
Ford Grand C-MAX - Vista 3
Ford Grand C-MAX - Vista 4

Especificaciones y análisis del Ford Grand C-MAX

Potencia

150CV

Par

370Nm

Consumo

5l/100

Emisiones

129g/km

0-100 km/h

10.7s

Vel. Máx.

200km/h

Peso

-kg

Precio

27,415

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

7 / 5 puertas

Maletero

475 L

Depósito

60 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo370 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero475 L

Análisis detallado del Ford Grand C-MAX Business 2.0 TDCi Auto-Start-Stop 110 kW (150 CV) PowerShift 7 plazas · 150 CV (2015-2018)

Descripción general

El Ford Grand C-MAX de 2015 es mucho más que un simple monovolumen; es el refugio rodante para la familia moderna que no renuncia al placer de conducir. Con su configuración de 7 plazas y el corazón de un potente motor diésel 2.0 TDCi de 150 CV, acoplado a una suave transmisión PowerShift, este vehículo promete convertir cada trayecto, desde el colegio hasta las vacaciones, en una experiencia memorable.

Experiencia de conducción

Al volante, el Grand C-MAX sorprende y enamora. Los 370 Nm de par motor empujan con una contundencia que inspira una profunda confianza, haciendo que los adelantamientos y las incorporaciones se sientan seguros y sin esfuerzo. La transmisión PowerShift de doble embrague cambia de marcha con una fluidez casi imperceptible, creando una conducción relajada pero siempre lista para responder. Lo más emocionante es su chasis; Ford ha logrado un equilibrio mágico entre confort y agilidad, permitiendo que el coche se sienta plantado y estable en autopista, pero sorprendentemente ágil y dispuesto en carreteras con curvas. Es un coche familiar que se disfruta conduciendo.

Diseño y estética

Su diseño exterior es una declaración de intenciones: funcional, pero con un toque dinámico que le sienta de maravilla. La parrilla frontal, sello de Ford, le da carácter, pero la verdadera genialidad reside en sus puertas traseras correderas. Son una bendición en aparcamientos estrechos, facilitando la vida a padres con niños pequeños. Por dentro, el espacio y la versatilidad son los protagonistas. La cabina es un entorno acogedor y práctico, con una tercera fila de asientos ideal para niños o trayectos cortos, que se pliega para ofrecer un maletero generoso. Se siente como un hogar bien pensado.

Tecnología y características

Para su época, el Grand C-MAX estaba bien equipado para hacer la vida a bordo más fácil y conectada. El sistema de infoentretenimiento SYNC permitía controlar funciones clave por voz y conectar el teléfono, mientras que el sistema Auto-Start-Stop contribuía a mantener a raya el consumo en la ciudad. La propia transmisión PowerShift es una pieza de ingeniería avanzada que combina la comodidad de un automático con la eficiencia de un manual. Aunque no cuenta con los asistentes de conducción más modernos, su tecnología se centra en lo esencial: confort, eficiencia y seguridad.

Competencia

En el competitivo segmento de los monovolúmenes compactos de 7 plazas, el Grand C-MAX se enfrentaba a titanes como el Citroën Grand C4 Picasso, famoso por su modularidad y diseño futurista, el Renault Grand Scénic, un maestro de la practicidad, y el Volkswagen Touran, con su calidad de construcción y sobriedad alemana. Frente a ellos, el Ford se distinguía por ofrecer la experiencia de conducción más gratificante y un chasis superior, siendo la elección del corazón para el conductor que también es padre de familia.

Conclusión

El Ford Grand C-MAX es una elección excepcionalmente inteligente y emocional. Es un vehículo que comprende a la perfección las necesidades de una familia, ofreciendo espacio, versatilidad y soluciones prácticas como las puertas correderas. Pero su verdadero triunfo es no haber olvidado al conductor, entregando una dinámica de conducción que emociona y divierte. Con su potente y eficiente motor diésel y una transmisión suave, es el compañero ideal para devorar kilómetros con una sonrisa, demostrando que un coche familiar puede tener alma.