Especificaciones y análisis del Ford Ka
Potencia
60CV
Par
105Nm
Consumo
5.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
14.7s
Vel. Máx.
155km/h
Peso
890kg
Precio
11,900€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
4 / 3 puertas
186 L
42 L
44 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Ka Luxury 1.3 · 60 CV (2000-2002)
Descripción general
El Ford Ka de 1998 no fue simplemente un coche urbano más; fue una audaz declaración de intenciones, una bocanada de aire fresco que sacudió el segmento con su filosofía de diseño 'New Edge'. En una época de formas conservadoras, el Ka llegó para demostrar que un coche asequible podía ser emocionante, diferente y rebosar personalidad. Se convirtió instantáneamente en un icono, un vehículo que no dejaba a nadie indiferente y que redefinió la movilidad urbana con una sonrisa.
Experiencia de conducción
Conducir el Ford Ka es una experiencia puramente analógica y visceral. Sus 60 caballos pueden parecer modestos, pero combinados con un peso inferior a 900 kg, el resultado es una agilidad sorprendente. Se siente como un kart, con una dirección directa que comunica cada detalle del asfalto y una suspensión firme que invita a disfrutar de las curvas. No es un coche para batir récords de velocidad, sino para redescubrir el placer de conducir en su forma más simple y divertida, sintiendo una conexión total con la máquina en cada trayecto por la ciudad.
Diseño y estética
El diseño es el alma del Ford Ka. Rompió todos los moldes con su lenguaje 'New Edge', una arriesgada combinación de curvas suaves y aristas afiladas que creaban una silueta única y futurista. Sus parachoques de plástico envolventes, los faros en forma de almendra y su perfil compacto y redondeado le daban un aspecto casi de prototipo. Era una escultura en movimiento, un objeto de diseño que transformaba las calles en una galería de arte pop y que, aún hoy, sigue pareciendo valiente y original.
Tecnología y características
La tecnología del Ka era un reflejo de su filosofía: simplicidad y funcionalidad. No encontrarás pantallas táctiles ni complejos sistemas de asistencia. Su encanto residía en su robusto motor 1.3 Endura-E, una mecánica de hierro, sencilla y probada, diseñada para durar. El equipamiento se centraba en lo esencial, como la dirección asistida y un sistema de audio básico, poniendo todo el énfasis en la experiencia de conducción y en una fiabilidad mecánica a prueba de bombas, libre de las complicaciones electrónicas modernas.
Competencia
En su lanzamiento, el Ford Ka se enfrentó a rivales como el Renault Twingo, con su ingenioso espacio interior, el Fiat Seicento o el SEAT Arosa. Sin embargo, ninguno de ellos podía competir con el carisma y el atrevimiento estético del Ka. Mientras sus competidores apostaban por la practicidad o la sobriedad, el Ford se distinguía por su carácter lúdico y su dinámica de conducción, ofreciendo una experiencia mucho más emocional y memorable que lo convirtió en la elección de quienes buscaban algo más que un simple medio de transporte.
Conclusión
El Ford Ka es mucho más que un coche pequeño; es un pedazo de historia del diseño automotriz y un símbolo de la audacia de finales de los 90. Representa la idea de que la diversión y el estilo no están reñidos con un presupuesto ajustado. Hoy, es un futuro clásico que se recuerda con cariño, un vehículo que demostró que la alegría podía encontrarse en las cosas más sencillas, como un trayecto diario por la ciudad al volante de una pequeña obra de arte con ruedas.




