Especificaciones y análisis del Ford Kuga
Potencia
120CV
Par
270Nm
Consumo
5.2l/100
Emisiones
137g/km
0-100 km/h
12.7s
Vel. Máx.
173km/h
Peso
1591kg
Precio
30,840€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
456 L
60 L
88 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Kuga Vignale 1.5 TDCi Auto-Start-Stop 88 kW (120 CV) 4x2 · 120 CV (2018-2019)
Descripción general
El Ford Kuga Vignale de 2018 no es simplemente un SUV más; es la máxima expresión de lujo y refinamiento que Ford supo imprimir en su popular modelo. Se presenta como una caricia al alma para quien busca distinguirse, ofreciendo una experiencia de propiedad que va más allá de la conducción, adentrándose en un mundo de detalles y exclusividad.
Experiencia de conducción
Al volante, el Kuga Vignale te envuelve en una burbuja de serenidad. Su motor diésel de 120 caballos, aunque modesto en cifras, mueve el conjunto con una suavidad y un silencio sorprendentes, priorizando el confort de marcha por encima de cualquier aspiración deportiva. La suspensión filtra las imperfecciones del asfalto con maestría, convirtiendo cada viaje en un placentero paseo, mientras que su chasis noble transmite una sensación de seguridad y aplomo que reconforta el espíritu.
Diseño y estética
El diseño del Vignale es una declaración de elegancia. Su parrilla hexagonal con patrón exclusivo, los detalles cromados y los colores de carrocería únicos lo distinguen a primera vista. Pero es en el interior donde el corazón se rinde: el cuero acolchado que recubre asientos y salpicadero, las costuras artesanales y la atención al detalle crean una atmósfera cálida y lujosa que te hace sentir especial, como si estuvieras en el salón de tu casa, pero sobre ruedas.
Tecnología y características
Equipado con el sistema de infoentretenimiento SYNC 3, el Kuga Vignale ofrecía una conectividad avanzada para su época, con una interfaz intuitiva y fluida. Más allá de la pantalla, la tecnología se sentía en el confort, con asientos calefactados, un sistema de sonido de alta fidelidad y asistentes a la conducción que hacían cada trayecto más seguro y relajado, demostrando que el lujo también reside en la tranquilidad que aporta la técnica.
Competencia
En su búsqueda de un espacio premium, el Kuga Vignale se medía con las versiones más equipadas de superventas como el Volkswagen Tiguan o el Peugeot 3008. Su propuesta de valor era única, ofreciendo un nivel de artesanía y un servicio posventa exclusivo que lo acercaba peligrosamente al territorio de marcas como Audi con su Q3 o BMW con el X1, retándolos no en prestaciones puras, sino en la calidez y el trato personal.
Conclusión
El Ford Kuga Vignale es un coche para el corazón. Una elección para quien valora la belleza de los detalles, el silencio y el confort por encima de la velocidad. No es el más rápido ni el más moderno, pero posee un alma y un encanto que perduran, ofreciendo una experiencia de conducción refinada y un refugio de lujo en el ajetreo diario. Es, en esencia, un capricho racional y profundamente satisfactorio.




