Ford Mondeo 4p Titanium 2.0 TDCi 130 CV Aut. (2008)

2007
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Ford Mondeo - Vista 1
Ford Mondeo - Vista 2
Ford Mondeo - Vista 3
Ford Mondeo - Vista 4

Especificaciones y análisis del Ford Mondeo

Potencia

131CV

Par

320Nm

Consumo

7.1l/100

Emisiones

189g/km

0-100 km/h

10.9s

Vel. Máx.

200km/h

Peso

1578kg

Precio

28,050

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

535 L

Depósito

70 L

Potencia

96 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima131 CV / 96 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero535 L

Análisis detallado del Ford Mondeo 4p Titanium 2.0 TDCi 130 CV Aut. (2008)

Descripción general

El Ford Mondeo de 2007 no era simplemente una berlina más; era una declaración de intenciones. En su versión Titanium con el motor 2.0 TDCi de 131 CV y cambio automático, representaba el equilibrio perfecto entre la elegancia para el día a día y la capacidad para devorar kilómetros en largos viajes familiares, todo ello envuelto en el aclamado lenguaje de diseño 'Kinetic Design' de Ford.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este Mondeo es sentir el aplomo de un coche hecho para la carretera. Su motor diésel de 320 Nm empuja con una solidez reconfortante desde bajas vueltas, y la caja automática de 6 velocidades aporta una suavidad exquisita en viajes largos, aunque sin pretensiones deportivas. Lo que realmente enamora es su chasis. La suspensión, firme pero nunca incómoda, dibuja las curvas con una precisión que inspira una confianza absoluta, recordándote que Ford sabe cómo hacer que un coche grande se sienta ágil y conectado al asfalto. Es una máquina de viajar que te hace desear que el destino esté siempre un poco más lejos.

Diseño y estética

Su diseño es una poderosa mezcla de músculo y fluidez. Con más de 4,8 metros de largo, su presencia es imponente, pero sus líneas afiladas y su parrilla trapezoidal le otorgan un dinamismo que cautiva la mirada. El acabado Titanium, con sus llantas de 17 pulgadas, subraya ese carácter deportivo y elegante. Por dentro, el espacio es el protagonista. El habitáculo es una caverna de comodidad para cinco pasajeros, y el maletero de 535 litros parece no tener fondo. Es un diseño que no solo es bello, sino profundamente funcional y pensado para la vida real.

Tecnología y características

Para su época, el Mondeo Titanium era un escaparate tecnológico. El corazón del coche, su motor common-rail con turbo de geometría variable, ofrecía una eficiencia y una respuesta notables. La transmisión automática de 6 marchas era un lujo que transformaba el tráfico urbano en una experiencia relajada. A bordo, elementos como el climatizador bizona, el control de crucero y un completo sistema de información y entretenimiento hacían de cada trayecto una experiencia más placentera y conectada, demostrando que la tecnología debía estar al servicio del confort y la seguridad del conductor.

Competencia

En el competitivo segmento de las berlinas medias, el Mondeo se enfrentaba a titanes como el Volkswagen Passat, conocido por su calidad de acabados, el Opel Insignia, con su diseño rompedor, o los franceses Peugeot 407 y Citroën C5, que jugaban la carta del confort y el estilo. Frente a ellos, el Mondeo siempre esgrimió el argumento irrefutable de un comportamiento dinámico superior y un espacio interior líder en su clase, una combinación que lo convirtió en el favorito de muchas familias y profesionales.

Conclusión

Este Ford Mondeo 2.0 TDCi es mucho más que un simple medio de transporte; es un compañero de viaje leal y gratificante. Representa una era en la que las berlinas eran las reinas de la carretera, ofreciendo una fusión magistral de espacio, confort y placer de conducción. Es un coche que satisface la lógica con su practicidad y fiabilidad, pero que conquista el corazón con cada curva bien trazada y cada kilómetro recorrido en silencio y comodidad. Una elección redonda que, aún hoy, evoca la nostalgia de los grandes ruteros.