Especificaciones y análisis del Ford Mondeo
Potencia
116CV
Par
280Nm
Consumo
5.6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.8s
Vel. Máx.
197km/h
Peso
1496kg
Precio
19,680€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
500 L
56 L
85 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Mondeo 5p Futura 2.0 TDCi 115cv 6 vel. (2003-2005)
Descripción general
El Ford Mondeo de esta generación no era solo un coche, era una declaración de intenciones. En una época dominada por berlinas serias y predecibles, Ford se atrevió a inyectar pasión y dinamismo en el segmento familiar, creando un vehículo que emocionaba al conductor sin olvidar las necesidades de su familia. Era el coche que demostraba que la practicidad no tenía por qué ser aburrida.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Mondeo 2.0 TDCi era una experiencia gratificante. Sus 115 caballos, gestionados por una caja manual de seis velocidades, se sentían vivos y llenos de par desde bajas vueltas. No era un deportivo, pero su chasis era una obra de arte. La suspensión McPherson en ambos ejes le confería un aplomo y una agilidad que te hacían olvidar su tamaño, dibujando sonrisas en carreteras de curvas y transmitiendo una seguridad inquebrantable en autopista. Era un coche para disfrutar conduciendo, un devorador de kilómetros nato.
Diseño y estética
Con su lenguaje de diseño 'New Edge', el Mondeo rompió moldes. Sus líneas afiladas y su postura atlética le daban una presencia imponente en la carretera. La versión de cinco puertas era la combinación perfecta de elegancia y versatilidad, con un portón trasero que revelaba un maletero inmenso de 500 litros. Por dentro, el espacio era generoso y el diseño, aunque sobrio, era increíblemente funcional y ergonómico, un habitáculo pensado para vivirlo intensamente.
Tecnología y características
En su momento, el motor TDCi de inyección directa por conducto común era una pieza de ingeniería avanzada, ofreciendo un equilibrio fantástico entre rendimiento y un consumo ajustado de 5.6 litros. Aunque hoy su tecnología nos parezca sencilla, con elementos como el ABS y los airbags como estandartes de seguridad, representaba la esencia de una conducción pura, centrada en la mecánica y la conexión entre el hombre y la máquina, sin las distracciones de las pantallas modernas.
Competencia
La batalla en el segmento era encarnizada. Se enfrentaba a titanes como el Volkswagen Passat, con su aura premium, y el Opel Vectra, un bastión de confort. También luchaba contra el estilizado Peugeot 407. Sin embargo, el Mondeo tenía un as en la manga: su incomparable comportamiento dinámico. Ofrecía una experiencia de conducción superior, un alma más deportiva que sus competidores directos, a menudo a un precio más terrenal.
Conclusión
El Ford Mondeo 2.0 TDCi fue mucho más que una simple berlina. Fue el compañero de viaje ideal, un coche con un corazón enorme y un chasis excepcional que te permitía disfrutar de cada kilómetro. Representa una época dorada en la que los coches se diseñaban para ser conducidos y sentidos. Es un vehículo que deja una huella imborrable en la memoria, un recordatorio de que un coche familiar también puede emocionar.




