Especificaciones y análisis del Ford Mondeo
Potencia
131CV
Par
320Nm
Consumo
7.1l/100
Emisiones
189g/km
0-100 km/h
10.9s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
1578kg
Precio
27,440€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
528 L
70 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Mondeo 5p Titanium 2.0 TDCi 130 CV Aut. (2007-2008)
Descripción general
El Ford Mondeo de 2007 no era solo una berlina más; era la materialización de la ambición de Ford por conquistar el corazón de las familias europeas. Un coche que prometía espacio, confort y una calidad de rodadura excepcional, envolviéndote en una sensación de seguridad y poderío desde el primer instante.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es descubrir un equilibrio magistral. El motor 2.0 TDCi de 131 CV, unido a su cambio automático, empuja con una suavidad y contundencia que devora kilómetros sin esfuerzo. No es un deportivo, pero su chasis te conecta con la carretera de una forma que pocos rivales lograban, transmitiendo una confianza absoluta en cada curva y un aplomo imperturbable en autopista. Es un coche para disfrutar del viaje, sintiendo el control total.
Diseño y estética
Su diseño 'Kinetic Design' fue una declaración de intenciones. Líneas afiladas, una parrilla imponente y una silueta que fluía con elegancia y músculo. Por dentro, el salto de calidad era inmenso, con un salpicadero moderno y materiales que acariciaban la vista y el tacto. Sentarse en él era sentirse en un coche de una categoría superior, un espacio pensado para el bienestar.
Tecnología y características
Para su época, el Mondeo Titanium venía cargado de futuro. El cuadro de instrumentos Ford Convers+ con su pantalla a color era una ventana a la información del vehículo que te hacía sentir en una nave espacial. El climatizador bizona, el control de crucero y los sistemas de seguridad activa te cuidaban en cada trayecto, haciendo la vida a bordo increíblemente fácil y placentera.
Competencia
En un mercado dominado por gigantes como el Volkswagen Passat, el Opel Vectra o el Peugeot 407, el Mondeo se abrió paso con argumentos de peso. Mientras otros apostaban por la sobriedad o el confort puro, el Ford ofrecía un paquete irresistiblemente completo: un dinamismo de conducción superior, un espacio interior colosal y un diseño que giraba cabezas.
Conclusión
Este Mondeo es más que un coche; es el recuerdo de los grandes viajes por carretera, de la berlina familiar que lo hacía todo bien. Representa una época dorada en la que el espacio, el confort y el placer de conducir se unían en una máquina fiable y atractiva. Un coche que, aún hoy, te mira y te invita a conducir sin un destino fijo, solo por el puro placer de sentir el asfalto.




