Especificaciones y análisis del Ford Mondeo
Potencia
140CV
Par
320Nm
Consumo
5.6l/100
Emisiones
149g/km
0-100 km/h
10.2s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
-kg
Precio
25,007€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
528 L
70 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Mondeo 5p Titanium 2.0 TDCi 140 CV PowerShift (2010)
Descripción general
El Ford Mondeo de 2010 no es solo una berlina, es una declaración de intenciones. En su versión Titanium con el motor 2.0 TDCi de 140 CV y el cambio PowerShift, representaba el equilibrio perfecto entre la elegancia familiar, el confort para largos viajes y un alma dinámica que pedía ser descubierta en cada curva. Un coche que marcó una época y que sigue emocionando al recordarlo.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Mondeo es sentir el poderío de un chasis excepcional. La suspensión trabaja de forma magistral, ofreciendo un aplomo en autopista que transmite una seguridad inmensa, pero sin renunciar a una agilidad sorprendente en carreteras secundarias. El motor diésel de 140 CV empuja con contundencia desde bajas vueltas, y la caja PowerShift de doble embrague enlaza las marchas con una suavidad y rapidez que te hacen sentir conectado a la mecánica. Es un coche que invita a devorar kilómetros, transformando cualquier trayecto en una experiencia placentera y gratificante.
Diseño y estética
El lenguaje de diseño 'Kinetic Design' de Ford alcanzó su máxima expresión en este modelo. Sus líneas fluidas y musculosas le otorgan una presencia imponente en la carretera, una mezcla de deportividad y elegancia que el acabado Titanium realza con sus llantas de 17 pulgadas y detalles específicos. Por dentro, el espacio es soberbio, un habitáculo pensado para el bienestar de sus ocupantes, con materiales de calidad y un maletero gigantesco de 528 litros que grita aventura.
Tecnología y características
Para su época, este Mondeo estaba a la vanguardia. El mayor avance era, sin duda, la transmisión PowerShift, una tecnología de doble embrague que ofrecía lo mejor de dos mundos: la comodidad de un automático y la eficacia de un manual. Aunque no contaba con las pantallas táctiles de hoy, su equipamiento de confort y seguridad era muy completo, con elementos que hacían la vida a bordo más fácil y segura, demostrando que la tecnología bien aplicada es la que sirve al conductor.
Competencia
Luchaba en un segmento muy competido, enfrentándose a titanes como el Volkswagen Passat, el Opel Insignia o el Peugeot 508. Mientras algunos rivales apostaban por el confort absoluto o la sobriedad, el Mondeo siempre guardaba un as en la manga: su comportamiento dinámico. Era la elección de aquellos padres de familia que no querían renunciar al placer de conducir, un coche que te hacía sentir vivo al volante sin sacrificar un ápice de practicidad.
Conclusión
Este Ford Mondeo es mucho más que un simple medio de transporte. Es un compañero de viaje fiel, un rutero incansable que combina de forma magistral un motor robusto y eficiente con uno de los mejores chasis de su categoría. Representa una filosofía de automoción que priorizaba las sensaciones y la conexión entre el hombre y la máquina. Un coche redondo, espacioso y emocionante que ha dejado una huella imborrable.




