Especificaciones y análisis del Ford Mondeo
Potencia
131CV
Par
320Nm
Consumo
7.1l/100
Emisiones
189g/km
0-100 km/h
11.1s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1597kg
Precio
31,450€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
542 L
70 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Mondeo Sportbreak Titanium X 2.0 TDCi 130 CV Aut. (2008)
Descripción general
El Ford Mondeo Sportbreak de 2008 es mucho más que un simple coche familiar; es un compañero de viaje incansable, diseñado en una época en la que el espacio, el confort y la capacidad para devorar kilómetros eran la máxima prioridad. Esta versión Titanium X, con su motor diésel 2.0 TDCi de 131 caballos y cambio automático, representa el equilibrio perfecto entre la elegancia, la practicidad y el placer de conducir.
Experiencia de conducción
Al volante, el Mondeo transmite una sensación de aplomo y seguridad abrumadora. Su motor diésel empuja con contundencia desde bajas vueltas gracias a sus 320 Nm de par, permitiendo viajar a ritmo alegre sin esfuerzo, mientras la caja automática de 6 velocidades gestiona las marchas con suavidad. No es un deportivo, pero su chasis es una obra de arte. Se siente ágil, preciso y sorprendentemente dinámico para su tamaño, invitando a disfrutar de cada curva con una confianza que pocos familiares de su tiempo podían ofrecer. Es un coche que te abraza en la carretera y te hace sentir que podrías llegar al fin del mundo.
Diseño y estética
El lenguaje 'Kinetic Design' de Ford alcanza su madurez en este Mondeo, con líneas fluidas y musculosas que le otorgan una presencia imponente y atlética, especialmente en esta carrocería Sportbreak. Es un vehículo grande, pero sus proporciones están tan bien conseguidas que resulta elegante. El acabado Titanium X, con sus llantas de 18 pulgadas, realza su carácter. Por dentro, el espacio es el verdadero lujo: un habitáculo generoso para cinco adultos y un maletero colosal de 542 litros listo para cualquier aventura familiar, todo ello envuelto en materiales de calidad y un diseño sobrio y funcional.
Tecnología y características
Para su época, el Mondeo estaba bien equipado. El corazón tecnológico es su motor 2.0 TDCi con inyección directa por conducto común y turbo de geometría variable, una mecánica eficiente y probada. La transmisión automática de seis relaciones aportaba un plus de confort innegable en el día a día y en largos trayectos. Aunque hoy su tecnología de infoentretenimiento nos parezca sencilla, elementos como el climatizador o los sistemas de seguridad activa y pasiva lo situaban como una referencia en su segmento, ofreciendo una experiencia de conducción moderna y segura.
Competencia
En un mercado muy competido, el Mondeo Sportbreak se enfrentaba a titanes como el Volkswagen Passat Variant, el Opel Vectra Caravan o el Peugeot 407 SW. Frente a ellos, el Ford jugaba la baza de un comportamiento dinámico superior, a menudo comparado con berlinas de segmentos premium, y una habitabilidad sobresaliente. Mientras algunos rivales apostaban por el confort puro o la sobriedad, el Mondeo ofrecía un cóctel emocional que combinaba de forma magistral la practicidad familiar con el alma de un gran rodador.
Conclusión
El Ford Mondeo Sportbreak 2.0 TDCi es una elección del corazón y la razón. Es un coche que cumple con creces como vehículo familiar por su espacio y versatilidad, pero que además regala a quien lo conduce una experiencia gratificante y segura. Representa una era dorada de los familiares diésel, un coche honesto, robusto y diseñado para crear recuerdos en la carretera. Aún hoy, sigue siendo una opción magnífica para quien valore el espacio, el confort de marcha y un chasis excepcional.
