Especificaciones y análisis del Ford Mondeo
Potencia
163CV
Par
340Nm
Consumo
5.6l/100
Emisiones
149g/km
0-100 km/h
9.8s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1592kg
Precio
33,650€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
549 L
70 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Mondeo Sportbreak Titanium S 2.0 TDCi 163 CV PowerShift (2012-2014)
Descripción general
El Ford Mondeo Sportbreak de esta generación es el epítome del viajero incansable. Representa una era en la que las berlinas familiares eran las reinas de la carretera, ofreciendo un espacio generoso y un confort de marcha soberbio. Esta versión Titanium S con el motor 2.0 TDCi de 163 CV y el cambio PowerShift es la combinación perfecta de potencia, eficiencia y elegancia deportiva, un coche que te invita a devorar kilómetros sin darte cuenta.
Experiencia de conducción
Al volante, el Mondeo transmite una sensación de aplomo y seguridad abrumadora. El motor diésel empuja con contundencia desde bajas vueltas gracias a su generoso par, y el cambio PowerShift enlaza las marchas con una suavidad y rapidez que te hacen sentir conectado a la carretera. Su chasis es una obra de arte, logrando un equilibrio mágico entre un confort que aísla de las imperfecciones y una agilidad que dibuja sonrisas en carreteras de curvas. Es un coche que se siente sólido, noble y predecible.
Diseño y estética
El diseño 'Kinetic Design' de Ford alcanza su madurez en este Mondeo. La carrocería Sportbreak no solo es inmensamente práctica, sino también estilizada y musculosa. El acabado Titanium S, con sus llantas de 18 pulgadas y detalles deportivos, le confiere una presencia imponente que ha envejecido con una dignidad admirable. Por dentro, el espacio es el protagonista, con un habitáculo pensado para la vida familiar, materiales de buena calidad y un maletero cavernoso de 549 litros que parece no tener fin.
Tecnología y características
Para su época, este Mondeo estaba a la vanguardia. El corazón tecnológico es la transmisión PowerShift de doble embrague, que ofrecía una experiencia de conducción más dinámica y eficiente que las cajas automáticas convencionales. Aunque su sistema de infoentretenimiento no puede compararse con los actuales, cumplía su función con solvencia. Incorporaba además tecnologías de asistencia y seguridad que reforzaban esa sensación de control y protección, demostrando que Ford apostaba por democratizar la innovación.
Competencia
En un segmento muy competido, el Mondeo Sportbreak se enfrentaba a titanes como el Volkswagen Passat Variant, el referente en calidad de acabados, y el Opel Insignia Sports Tourer, con su atractivo diseño. También luchaba contra el Peugeot 508 SW y su enfoque en el confort. Sin embargo, el Mondeo siempre lograba destacar por ofrecer la dinámica de conducción más gratificante del segmento, un tacto de dirección y un comportamiento en curva que enamoraban a quienes de verdad disfrutan conduciendo.
Conclusión
Este Ford Mondeo Sportbreak no es solo un coche familiar, es una declaración de intenciones. Es la elección de quien valora el espacio y la versatilidad, pero no está dispuesto a renunciar al placer de conducir. Su combinación de un motor robusto, un chasis excepcional y un diseño atemporal lo convierten en una opción increíblemente completa y satisfactoria. Es un coche que deja huella, un recuerdo de largos viajes en familia donde el destino era tan importante como el propio camino.




