Especificaciones y análisis del Ford Mondeo
Potencia
131CV
Par
330Nm
Consumo
7.6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.4s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
1618kg
Precio
26,770€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
FWD
5 / 5 puertas
540 L
56 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Mondeo Ghia 5-Tronic 2.0 TDCi 130cv Wagon (2001-2003)
Descripción general
El Ford Mondeo Ghia 5-Tronic 2.0 TDCi 130cv Wagon de 2001 es un vehículo que, a primera vista, promete una combinación de espacio, confort y un motor diésel robusto. En su momento, representaba una opción muy atractiva para familias o aquellos que necesitaban un coche versátil y capaz de afrontar largos viajes con solvencia. Su carrocería familiar, o Wagon, le otorgaba una funcionalidad extra, diferenciándolo de las berlinas convencionales y ofreciendo un maletero generoso, ideal para el día a día o las escapadas de fin de semana. Este Mondeo se posicionaba como un competidor fuerte en el segmento de las berlinas medias, destacando por su equilibrio entre prestaciones y practicidad.
Experiencia de conducción
Al volante de este Mondeo, la sensación general es de solidez y aplomo. El motor 2.0 TDCi de 130 CV, aunque no es un derroche de potencia, ofrece un par motor de 330 Nm a 1800 rpm que se traduce en una respuesta contundente desde bajas revoluciones, facilitando los adelantamientos y la conducción en carretera. La caja de cambios automática de 5 velocidades, la 5-Tronic, proporciona transiciones suaves, aunque quizás no tan rápidas como las transmisiones modernas. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con las barras estabilizadoras, contribuye a un comportamiento dinámico equilibrado, con un buen compromiso entre confort y estabilidad. En curvas, el coche se siente predecible y seguro, sin balanceos excesivos. La dirección de cremallera ofrece una buena retroalimentación, permitiendo al conductor sentir la carretera. En ciudad, su tamaño puede ser un factor a considerar, pero la visibilidad es buena. El consumo combinado de 7.6 l/100km es razonable para la época y el tipo de vehículo, aunque en uso urbano puede elevarse a 10.4 l/100km. En general, es un coche que invita a viajar, con una marcha cómoda y un motor diésel que cumple con creces.
Diseño y estética
El diseño del Ford Mondeo Wagon de 2001, en su acabado Ghia, se caracteriza por líneas sobrias y funcionales, típicas de la estética de principios de los 2000. La carrocería familiar le confiere una silueta alargada y elegante, con un énfasis claro en la capacidad de carga. Los faros delanteros son grandes y envolventes, integrándose bien en el frontal. La parrilla, aunque discreta, lleva el emblema de Ford en el centro. En el lateral, la línea de cintura es ascendente, aportando dinamismo al conjunto. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/55 R16, aunque no son excesivamente grandes, complementan la estética general. El interior, en la versión Ghia, se esperaba que ofreciera un nivel de acabados y equipamiento superior, con materiales de buena calidad para la época y un diseño funcional del salpicadero. La amplitud interior es uno de sus puntos fuertes, tanto en las plazas delanteras como en las traseras, y el maletero de 540 litros es muy generoso, ideal para familias. En resumen, un diseño que prioriza la practicidad y la elegancia discreta sobre la ostentación.
Tecnología y características
En el año 2001, el Ford Mondeo Ghia 5-Tronic 2.0 TDCi 130cv Wagon incorporaba tecnologías que, para su tiempo, eran bastante avanzadas y contribuían a su atractivo. El motor 2.0 TDCi destacaba por su inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, elementos que optimizaban la entrega de potencia y la eficiencia del combustible. La transmisión automática de 5 velocidades con convertidor de par, la 5-Tronic, ofrecía una conducción más relajada y cómoda, especialmente en el tráfico urbano. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 300 mm en el eje delantero y discos de 280 mm en el trasero, proporcionando una buena capacidad de frenado. La suspensión independiente en ambos ejes, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con las barras estabilizadoras, garantizaba un buen comportamiento dinámico. Aunque no se especifican detalles de infoentretenimiento, es de esperar que la versión Ghia incluyera un sistema de sonido de calidad y posiblemente climatizador automático, elementos que mejoraban la experiencia a bordo. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable por velocidad, ofrecía una respuesta directa y precisa.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas medias familiares de principios de los 2000, el Ford Mondeo Ghia 5-Tronic 2.0 TDCi 130cv Wagon se enfrentaba a duros rivales. Entre ellos, destacaban modelos como el Volkswagen Passat Variant, conocido por su calidad de construcción y su imagen premium; el Opel Vectra Caravan, que ofrecía un buen equilibrio entre espacio y equipamiento; el Peugeot 406 Break, con su confort de marcha y diseño elegante; y el Renault Laguna Grand Tour, que apostaba por la innovación y la seguridad. Cada uno de estos competidores tenía sus propias fortalezas, ya fuera en términos de motorizaciones, equipamiento, diseño o comportamiento dinámico. El Mondeo se diferenciaba por su excelente relación calidad-precio, su buen comportamiento en carretera y la amplitud de su interior, especialmente en la versión familiar, lo que lo convertía en una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un coche práctico y fiable para el día a día y los viajes largos.
Conclusión
El Ford Mondeo Ghia 5-Tronic 2.0 TDCi 130cv Wagon de 2001 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un ejemplo de la ingeniería de Ford en su momento. Ofrece una combinación muy equilibrada de espacio, confort y un motor diésel eficiente y con buen par. Su diseño funcional y su amplio maletero lo hacen ideal para familias o para quienes necesitan un vehículo versátil. Aunque la tecnología ha avanzado mucho desde entonces, este Mondeo sigue siendo un coche robusto y fiable, capaz de ofrecer una experiencia de conducción agradable y segura. Es un testimonio de una época en la que los coches familiares diésel eran la opción preferida para muchos, y este Mondeo cumplía con creces las expectativas de su público. Un coche honesto, práctico y con un buen rendimiento general.
