Especificaciones y análisis del Ford Mondeo
Potencia
131CV
Par
330Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.1s
Vel. Máx.
204km/h
Peso
1564kg
Precio
23,060€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
540 L
56 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Mondeo Wagon Ghia 2.0 TDCi 130cv 6 vel. (2003-2005)
Descripción general
El Ford Mondeo Wagon Ghia 2.0 TDCi de 130 CV con caja de 6 velocidades, lanzado entre 2003 y 2005, se presentaba como una opción familiar robusta y eficiente. Con un precio de 23.060 €, este modelo buscaba ofrecer un equilibrio entre espacio, confort y un rendimiento diésel competente para la época.
Experiencia de conducción
Al volante, el Mondeo Wagon Ghia ofrecía una experiencia de conducción sólida y predecible. Su motor diésel de 130 CV, con un par motor de 330 Nm a 1800 rpm, proporcionaba una respuesta contundente desde bajas revoluciones, ideal para adelantamientos y para mover con soltura su carrocería familiar. La caja de cambios manual de 6 velocidades permitía un control preciso y contribuía a una conducción más relajada en autopista, manteniendo los consumos a raya. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, ofrecía un buen compromiso entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la sensación de control. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, transmitía suficiente información al conductor, haciendo que cada viaje fuera una experiencia agradable y segura.
Diseño y estética
El diseño del Ford Mondeo Wagon Ghia de 2001, aunque funcional, no dejaba de tener su propio encanto. Con una longitud de 4804 mm y una anchura de 1812 mm, su silueta familiar destacaba por unas líneas sobrias y elegantes, pensadas para maximizar el espacio interior y la capacidad de carga. Los faros delanteros, de tamaño generoso, se integraban armoniosamente con la parrilla, mientras que la parte trasera, con un portón amplio, facilitaba el acceso a un maletero de 540 litros, ideal para las necesidades de una familia. El acabado Ghia, en particular, solía incluir detalles que realzaban su aspecto, como llantas de aleación de 16 pulgadas y elementos cromados, que le conferían un toque de distinción sin caer en estridencias.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Mondeo Wagon Ghia 2.0 TDCi incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. El motor 2.0 TDCi de 130 CV destacaba por su inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, tecnologías que optimizaban la combustión y el rendimiento, a la vez que mejoraban la eficiencia. La transmisión manual de 6 velocidades era un punto a favor, permitiendo un mejor aprovechamiento de la potencia y una reducción del consumo en carretera. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 300 mm en el eje delantero y discos de 280 mm en el trasero, garantizando una frenada eficaz. Aunque no se especifican detalles de infoentretenimiento, es de esperar que incluyera los sistemas de audio y climatización habituales en la categoría Ghia de la época, buscando ofrecer un ambiente confortable y funcional.
Competencia
En su segmento, el Ford Mondeo Wagon Ghia 2.0 TDCi se enfrentaba a duros competidores como el Volkswagen Passat Variant, el Opel Vectra Caravan o el Peugeot 406 SW. Frente a ellos, el Mondeo ofrecía un equilibrio muy competitivo en términos de espacio interior, comportamiento dinámico y eficiencia de su motor diésel. Su precio, de 23.060 €, lo posicionaba como una alternativa atractiva, especialmente considerando el descuento oficial de 3.500 € que se ofrecía en su momento, lo que lo hacía aún más interesante para aquellos que buscaban un familiar espacioso y bien equipado sin disparar el presupuesto.
Conclusión
El Ford Mondeo Wagon Ghia 2.0 TDCi de 130 CV fue un coche familiar muy competente y equilibrado para su época. Su combinación de un motor diésel potente y eficiente, un diseño práctico y un interior espacioso lo convertían en una opción ideal para familias que buscaban un vehículo versátil y fiable. Aunque los años han pasado, su esencia de coche robusto y funcional sigue siendo un testimonio de la ingeniería de Ford, ofreciendo una experiencia de conducción satisfactoria y un confort notable para todos sus ocupantes. Fue un coche que, sin grandes alardes, cumplía con creces las expectativas de su público.
