Especificaciones y análisis del Ford Mondeo
Potencia
155CV
Par
360Nm
Consumo
6.3l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9s
Vel. Máx.
216km/h
Peso
1555kg
Precio
23,960€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
540 L
56 L
114 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Mondeo Wagon Ghia 2.2 TDCi 155cv 6 vel. (2004-2005)
Descripción general
El Ford Mondeo Wagon Ghia 2.2 TDCi de 155 CV, lanzado entre 2004 y 2005, se presenta como una opción familiar robusta y elegante. Con su motor diésel de inyección directa y turbo, prometía un equilibrio entre potencia y eficiencia, ideal para quienes buscaban un compañero de viaje fiable y espacioso. Su diseño, aunque funcional, no renunciaba a la distinción, y su equipamiento Ghia lo posicionaba como una alternativa atractiva en su segmento.
Experiencia de conducción
Al volante del Mondeo Wagon Ghia, la sensación de solidez y control es inmediata. El motor 2.2 TDCi de 155 CV responde con contundencia desde bajas revoluciones, ofreciendo un empuje constante que facilita los adelantamientos y la conducción en carretera. La caja de cambios manual de 6 velocidades permite exprimir al máximo el rendimiento del motor, mientras que la suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, proporcionando un confort de marcha notable. La dirección, precisa y comunicativa, contribuye a una experiencia de conducción agradable y segura, incluso en trayectos largos. Es un coche que invita a viajar, a disfrutar del camino con la familia o con carga, sin renunciar a una pizca de dinamismo.
Diseño y estética
El diseño del Ford Mondeo Wagon Ghia de 2001, aunque funcional y pensado para la practicidad, no carece de una elegancia sobria. Sus líneas fluidas y su silueta alargada le confieren una presencia imponente en la carretera. La versión Ghia añade detalles distintivos que realzan su atractivo, como elementos cromados y llantas de aleación, que lo diferencian de otras versiones. El frontal, con sus faros alargados y su parrilla característica, le otorga una mirada decidida. La parte trasera, con un portón amplio y unas ópticas bien integradas, subraya su vocación familiar y su capacidad de carga. Es un diseño que, sin ser revolucionario, ha envejecido con dignidad, manteniendo un aire de coche bien hecho y pensado para durar.
Tecnología y características
En el corazón tecnológico de este Mondeo Wagon Ghia encontramos un motor diésel 2.2 TDCi de 155 CV, una mecánica que en su momento representaba la vanguardia en eficiencia y rendimiento. La inyección directa por conducto común, el turbo de geometría variable y el intercooler son elementos clave que optimizan la combustión y la entrega de potencia. La transmisión manual de 6 velocidades, precisa y bien escalonada, permite aprovechar al máximo las capacidades del motor. Aunque no cuenta con las últimas innovaciones de conectividad de los vehículos actuales, su tecnología mecánica estaba a la altura de las expectativas de la época, ofreciendo un equilibrio entre prestaciones y consumo. La dirección de cremallera y los frenos de disco ventilados delanteros y de disco traseros garantizan una respuesta eficaz y segura en cualquier situación.
Competencia
En su momento, el Ford Mondeo Wagon Ghia 2.2 TDCi se enfrentaba a duros competidores en el segmento de las berlinas familiares. Modelos como el Volkswagen Passat Variant, el Opel Vectra Caravan o el Peugeot 406 SW eran sus principales adversarios. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el Mondeo destacaba por su equilibrio general, su buen comportamiento dinámico y su espacioso interior. Frente a la sobriedad alemana, el Mondeo aportaba un toque de dinamismo y una relación calidad-precio muy competitiva. Su motor diésel, potente y eficiente, le permitía plantar cara a las opciones más prestacionales de sus rivales, mientras que su equipamiento Ghia lo posicionaba como una alternativa atractiva para quienes buscaban un extra de confort y distinción.
Conclusión
El Ford Mondeo Wagon Ghia 2.2 TDCi de 155 CV es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un vehículo familiar espacioso, cómodo y con un motor diésel solvente. Su diseño atemporal, su buen comportamiento en carretera y su fiabilidad mecánica lo convierten en un compañero de viaje ideal para el día a día y para las escapadas familiares. Aunque no cuenta con las últimas tecnologías de conectividad, su esencia radica en la practicidad y la robustez, ofreciendo una experiencia de conducción satisfactoria y segura. Es un coche que cumple con creces su cometido, demostrando que la ingeniería bien hecha perdura en el tiempo.
