Ford S-MAX Titanium 2.0 TDCi 140 CV Powershift 5 plazas (2014-2015)

2010
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Ford S-MAX - Vista 1
Ford S-MAX - Vista 2
Ford S-MAX - Vista 3
Ford S-MAX - Vista 4

Especificaciones y análisis del Ford S-MAX

Potencia

140CV

Par

320Nm

Consumo

5.7l/100

Emisiones

149g/km

0-100 km/h

10.9s

Vel. Máx.

193km/h

Peso

1688kg

Precio

30,600

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

854 L

Depósito

70 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero854 L

Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium 2.0 TDCi 140 CV Powershift 5 plazas (2014-2015)

Descripción general

El Ford S-MAX de 2010, en su versión Titanium con el motor 2.0 TDCi de 140 CV y cambio Powershift, representó una bocanada de aire fresco en el segmento de los monovolúmenes. No era solo un vehículo familiar; era una declaración de intenciones para aquellos padres que se negaban a renunciar al placer de conducir. Un coche que prometía espacio sin sacrificar el alma deportiva que caracteriza a Ford.

Experiencia de conducción

Al volante, el S-MAX se siente sorprendentemente ágil y plantado en la carretera, desafiando su tamaño. El motor diésel de 140 CV, con su generoso par de 320 Nm desde bajas vueltas, empuja con solvencia y decisión, mientras que la caja de cambios Powershift de doble embrague ofrece transiciones suaves y rápidas que enriquecen la experiencia. No es un deportivo, pero su chasis bien afinado invita a disfrutar de cada curva, transmitiendo una confianza y una conexión con el asfalto que pocos monovolúmenes podían igualar. Es un coche para viajar lejos, cómodo y con una sonrisa.

Diseño y estética

Su diseño exterior rompió moldes, con una línea afilada y dinámica que lo alejaba de la típica estética de 'furgoneta'. El S-MAX es atlético y elegante. Por dentro, el espacio es el protagonista, pero con un enfoque de calidad propio del acabado Titanium. La versatilidad de sus cinco plazas se combina con un maletero gigantesco de 854 litros, capaz de engullir todo el equipaje familiar. El puesto de conducción es ergonómico y te envuelve, haciéndote sentir que estás en una berlina y no en un vehículo de su volumen.

Tecnología y características

La joya de la corona tecnológica en esta versión es la transmisión Powershift de seis velocidades, que aportaba un confort y una eficacia superiores a los cambios automáticos de la época. El motor 2.0 TDCi, un veterano fiable, ya contaba con inyección directa por conducto común y turbo de geometría variable, optimizando rendimiento y consumo. Aunque los sistemas de infoentretenimiento de 2014 no son los de hoy, el acabado Titanium aseguraba un equipamiento completo para viajar con total comodidad y seguridad.

Competencia

En un mercado competido, el Ford S-MAX se enfrentaba a gigantes como el SEAT Alhambra, el Volkswagen Sharan o el Renault Espace. Mientras que sus rivales a menudo priorizaban el espacio puro o la modularidad extrema, el S-MAX jugaba en su propia liga: la del dinamismo. Era la elección pasional, el monovolumen para quien valora las sensaciones al volante tanto como la capacidad de carga, ofreciendo un equilibrio que lo hacía único.

Conclusión

El Ford S-MAX 2.0 TDCi Powershift no es un monovolumen cualquiera. Es la prueba de que se puede tener todo: un espacio interior cavernoso para la familia, un confort de marcha excepcional para largos viajes y un comportamiento dinámico que dibuja sonrisas en carreteras secundarias. Es un coche con un alma dual, práctico y emocionante a partes iguales, que dejó una huella imborrable en quienes buscaban algo más que un simple medio de transporte familiar.