Ford S-MAX Titanium 2.0 TDCi 140 CV Powershift 5 plazas (2012-2014)

2010
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Ford S-MAX - Vista 1
Ford S-MAX - Vista 2
Ford S-MAX - Vista 3
Ford S-MAX - Vista 4

Especificaciones y análisis del Ford S-MAX

Potencia

140CV

Par

320Nm

Consumo

6l/100

Emisiones

159g/km

0-100 km/h

10.9s

Vel. Máx.

193km/h

Peso

1688kg

Precio

30,000

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

854 L

Depósito

70 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero854 L

Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium 2.0 TDCi 140 CV Powershift 5 plazas (2012-2014)

Descripción general

El Ford S-MAX de 2010 representó una bocanada de aire fresco en el segmento de los monovolúmenes, un vehículo pensado para la familia que no renuncia a la emoción de conducir. Este coche no es solo un medio de transporte, es una declaración de intenciones para aquellos padres que se niegan a abandonar el placer al volante, combinando de forma magistral espacio y deportividad.

Experiencia de conducción

Sentarse al volante del S-MAX es una experiencia reveladora. A pesar de su tamaño, su comportamiento dinámico sorprende y enamora. El motor 2.0 TDCi de 140 CV, unido a la caja Powershift de doble embrague, ofrece una respuesta suave pero contundente, con un par de 320 Nm que empuja con decisión desde bajas vueltas. En carretera, se siente aplomado y ágil, trazando curvas con una precisión inesperada para un monovolumen, transmitiendo una confianza y una conexión con el asfalto que te hacen olvidar que llevas un coche de cinco plazas a tus espaldas.

Diseño y estética

El diseño 'Kinetic Design' de Ford alcanza su máxima expresión en el S-MAX. Sus líneas fluidas y musculosas rompen con la estética tradicionalmente cúbica del segmento. Un frontal afilado, una línea de cintura ascendente y un spoiler trasero integrado le confieren una silueta atlética y atemporal. Por dentro, el espacio es el protagonista, pero sin sacrificar un ápice de calidad y ergonomía. El puesto de conducción, más bajo y envolvente que en sus rivales, te hace sentir parte del coche, no un simple pasajero.

Tecnología y características

Para su época, el S-MAX Titanium venía cargado de tecnología que hacía la vida a bordo más fácil y placentera. La joya de la corona era la transmisión Powershift de 6 velocidades, que proporcionaba cambios rápidos y casi imperceptibles. A esto se sumaban elementos como un sistema de infoentretenimiento avanzado para la fecha, climatizador bizona, y un cuadro de instrumentos digital que ofrecía información clara y personalizable, todo ello enfocado en mejorar la experiencia de conducción y el confort de los ocupantes.

Competencia

En el competitivo mercado de los monovolúmenes grandes, el S-MAX se enfrentó a titanes como el SEAT Alhambra, el Volkswagen Sharan o el Renault Espace. Mientras que sus rivales a menudo ofrecían un enfoque más centrado en la modularidad extrema o un espacio interior ligeramente superior, el Ford S-MAX siempre jugó una carta ganadora: la dinámica de conducción. Ninguno de sus competidores lograba transmitir esa sensación de agilidad y placer al volante que lo convirtió en una opción única y pasional.

Conclusión

El Ford S-MAX 2.0 TDCi Powershift es mucho más que un simple coche familiar. Es la prueba de que la funcionalidad no tiene por qué estar reñida con la diversión. Es un vehículo que apela tanto a la razón, por su espacio y versatilidad, como al corazón, por su diseño y sus sensaciones al conducirlo. Una elección brillante para quien busca un equilibrio perfecto entre las obligaciones familiares y la pasión por el automovilismo.