Ford S-MAX Titanium 2.0 TDCi 140 CV Powershift (2010)

2010
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Ford S-MAX - Vista 1
Ford S-MAX - Vista 2
Ford S-MAX - Vista 3
Ford S-MAX - Vista 4

Especificaciones y análisis del Ford S-MAX

Potencia

140CV

Par

320Nm

Consumo

6l/100

Emisiones

159g/km

0-100 km/h

10.9s

Vel. Máx.

193km/h

Peso

1688kg

Precio

28,175

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

854 L

Depósito

70 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero854 L

Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium 2.0 TDCi 140 CV Powershift (2010)

Descripción general

El Ford S-MAX de 2010 no es un monovolumen cualquiera; es la declaración de intenciones de una marca que decidió que la funcionalidad familiar no tenía por qué estar reñida con la pasión por conducir. Esta versión Titanium, con el equilibrado motor 2.0 TDCi de 140 CV y la suave caja Powershift, representa la simbiosis perfecta entre el espacio que una familia necesita y el dinamismo que un conductor desea, un vehículo que te hace sentir vivo al volante mientras cuidas de los tuyos.

Experiencia de conducción

Sentarse al volante del S-MAX es una experiencia reveladora. A pesar de su tamaño, se siente ágil y conectado a la carretera, casi como una berlina deportiva. El motor diésel de 140 CV empuja con una fuerza constante y serena desde bajas vueltas, y la transmisión Powershift de doble embrague enlaza las marchas con una fluidez que te aísla del estrés del tráfico. En carreteras de curvas, su chasis brilla, ofreciendo una compostura y una confianza que invitan a disfrutar del viaje, no solo a llegar al destino. Es un coche que transmite seguridad y placer a partes iguales.

Diseño y estética

El diseño 'Kinetic Design' de Ford rompió moldes en su categoría. El S-MAX luce una silueta afilada y atlética que huye de las formas cuadradas típicas de los monovolúmenes. Su frontal agresivo y su línea de techo descendente le otorgan una presencia imponente que ha envejecido con una dignidad admirable. Por dentro, el espacio es el protagonista, pero con un enfoque en la calidad y la ergonomía. El acabado Titanium eleva la sensación de estar en un coche de categoría superior, donde cada detalle está pensado para el confort y el disfrute de todos los ocupantes.

Tecnología y características

Para su época, el S-MAX estaba a la vanguardia. El corazón tecnológico reside en su conjunto mecánico: el eficiente motor common-rail y, sobre todo, la caja de cambios Powershift, una tecnología de doble embrague que ofrecía una rapidez y suavidad superiores a los convertidores de par tradicionales. Aunque no encontraremos las pantallas táctiles gigantes de hoy, su equipamiento de confort y seguridad era completo, centrándose en una tecnología funcional que mejora la experiencia de conducción en lugar de distraer de ella.

Competencia

En un mercado dominado por opciones como el SEAT Alhambra o el Renault Espace, el Ford S-MAX se labró un nicho propio. Mientras sus rivales apostaban casi exclusivamente por el máximo espacio y la modularidad, el S-MAX ofrecía un alma diferente, un carácter deportivo que lo convertía en la elección predilecta del padre o madre de familia que no quería renunciar a sentir la carretera. Era el coche que se compraba con la cabeza, pero también con el corazón.

Conclusión

El Ford S-MAX 2.0 TDCi Powershift es una obra maestra de equilibrio. Es un vehículo que entiende las necesidades de una familia moderna pero que nunca olvida al conductor. Su brillante chasis, combinado con un conjunto motor-cambio solvente y refinado, lo convierte en una de las opciones más redondas y emocionalmente satisfactorias de su segmento, incluso años después de su lanzamiento. Es la prueba tangible de que se puede tener todo: espacio, confort, seguridad y, lo más importante, el puro placer de conducir.