Especificaciones y análisis del Ford S-MAX
Potencia
140CV
Par
320Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
159g/km
0-100 km/h
10.9s
Vel. Máx.
193km/h
Peso
1688kg
Precio
31,300€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
7 / 5 puertas
755 L
70 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium 2.0 TDCi 140 CV Powershift 7 plazas (2012-2014)
Descripción general
El Ford S-MAX de 2012 no es un monovolumen cualquiera; es una declaración de intenciones. Es el coche para el padre o la madre de familia que se niega a renunciar al placer de conducir. Con su motor 2.0 TDCi de 140 caballos y la caja de cambios Powershift, prometía un equilibrio casi perfecto entre la funcionalidad familiar y un alma inesperadamente deportiva.
Experiencia de conducción
Al volante, el S-MAX te hace olvidar que llevas un vehículo de siete plazas. Su chasis es una obra de arte, ofreciendo una agilidad y un aplomo en curva que te sacan una sonrisa. El motor diésel de 140 CV empuja con decisión desde bajas vueltas gracias a sus 320 Nm de par, convirtiendo los viajes largos en un puro trámite. La transmisión Powershift de doble embrague cambia con suavidad, aunque sin la inmediatez de las cajas más modernas. No es un deportivo, pero su comportamiento dinámico es adictivo y te conecta con la carretera de una forma que pocos monovolúmenes consiguen.
Diseño y estética
El lenguaje de diseño 'Kinetic Design' de Ford brilla con luz propia en el S-MAX. Sus líneas afiladas, su parrilla trapezoidal y su perfil inclinado le otorgan una apariencia atlética y musculosa que lo aleja de la típica furgoneta familiar. Por dentro, el espacio es el rey, con una modularidad excepcional gracias a sus asientos individuales y la posibilidad de una tercera fila. El acabado Titanium eleva la sensación de calidad con materiales bien escogidos y un ambiente que, aunque sobrio, resulta acogedor y muy funcional.
Tecnología y características
Para su época, el S-MAX Titanium venía cargado de tecnología pensada para el confort y la seguridad. Contaba con elementos como el climatizador bizona, control de crucero y un sistema de infoentretenimiento que, si bien hoy puede parecer anticuado, cumplía su función con solvencia. La verdadera joya tecnológica era su cambio Powershift, una apuesta por la eficiencia y la suavidad que lo situaba un paso por delante de muchos convertidores de par tradicionales. Era un coche moderno y bien equipado para la familia del siglo XXI.
Competencia
En el campo de batalla de los grandes monovolúmenes, el S-MAX se enfrentaba a titanes como el SEAT Alhambra o el Volkswagen Sharan, ambos más enfocados en el espacio puro y la practicidad. También competía con el Renault Espace, otro referente en confort y modularidad. Sin embargo, ninguno de sus rivales directos podía igualar la emocionante experiencia de conducción que ofrecía el Ford. Era, y sigue siendo, la opción para quien busca algo más que un simple medio de transporte familiar.
Conclusión
El Ford S-MAX 2.0 TDCi Powershift es mucho más que un coche familiar; es la prueba de que se puede tener todo. Ofrece un espacio generoso, una versatilidad sobresaliente para el día a día y, lo más importante, un comportamiento dinámico que te recuerda por qué te gusta conducir. Es un vehículo con una dualidad maravillosa, capaz de llevar a toda la familia de vacaciones con total comodidad y, al mismo tiempo, regalarte un momento de pura conexión con el asfalto en una carretera de curvas. Una elección brillante y emocional.




