Especificaciones y análisis del Ford S-MAX
Potencia
140CV
Par
320Nm
Consumo
5.7l/100
Emisiones
149g/km
0-100 km/h
10.9s
Vel. Máx.
193km/h
Peso
1688kg
Precio
26,850€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
7 / 5 puertas
755 L
70 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford S-MAX Trend 2.0 TDCi 140 CV Powershift 7 plazas (2014-2015)
Descripción general
El Ford S-MAX de 2014 no es un monovolumen cualquiera; es una declaración de intenciones. Es el coche para el padre o la madre de familia que necesita espacio y versatilidad, pero que se niega a renunciar al placer de conducir. Con su potente motor 2.0 TDCi de 140 CV y el cambio automático Powershift, este S-MAX promete un equilibrio casi perfecto entre la responsabilidad familiar y la emoción al volante.
Experiencia de conducción
Al ponerte a sus mandos, olvidas rápidamente que conduces un vehículo de siete plazas. Su chasis, ágil y comunicativo, te conecta con el asfalto de una manera que pocos monovolúmenes consiguen, transmitiendo una confianza y una deportividad inesperadas. El motor diésel empuja con contundencia desde bajas vueltas gracias a sus 320 Nm de par, haciendo que los adelantamientos y los viajes a plena carga sean un mero trámite. La caja Powershift de doble embrague aporta una suavidad exquisita en el día a día y una respuesta suficientemente rápida cuando se le exige, convirtiendo cada trayecto en una experiencia placentera y dinámica.
Diseño y estética
Visualmente, el S-MAX rompe moldes con el lenguaje de diseño 'Kinetic Design' de Ford. Sus líneas afiladas, su capó musculoso y su silueta aerodinámica le otorgan un aspecto atlético y elegante que huye de las formas cuadradas de sus rivales. Por dentro, el espacio es el rey. La modularidad de sus siete asientos es fantástica, permitiendo configurar el habitáculo para cualquier necesidad, aunque la tercera fila es más adecuada para niños. La postura de conducción elevada ofrece una visibilidad magnífica, creando una sensación de control y seguridad total.
Tecnología y características
En su momento, el S-MAX ofrecía una dotación tecnológica correcta y funcional. El protagonista era sin duda el cambio Powershift, una transmisión de doble embrague que lo situaba un paso por delante de muchos convertidores de par de la época. El sistema de infoentretenimiento, aunque hoy se sienta básico, cumplía con las necesidades de conectividad esenciales. No obstante, carece de los avanzados asistentes a la conducción que hoy son comunes, centrándose más en una experiencia de conducción pura y en la seguridad pasiva.
Competencia
En el competitivo segmento de los grandes monovolúmenes, el S-MAX se enfrentaba a titanes como el SEAT Alhambra y el Volkswagen Sharan, ambos muy apreciados por su inmenso espacio y sus prácticas puertas correderas. También competía con el Renault Espace, que jugaba la carta del confort y el diseño vanguardista, y con el Citroën C4 Grand Picasso, famoso por su luminosidad y comodidad. Frente a todos ellos, el Ford S-MAX siempre se erigió como la opción para quien priorizaba las sensaciones y el dinamismo al volante.
Conclusión
El Ford S-MAX 2.0 TDCi Powershift es mucho más que un simple vehículo familiar; es un coche con alma. Representa la elección ideal para quienes buscan la funcionalidad de un siete plazas sin sacrificar una conducción emocionante y gratificante. Aunque su tecnología pueda parecer superada y no tenga la practicidad de unas puertas correderas, su robusto motor, su excelente comportamiento en carretera y su diseño atemporal lo convierten en una opción increíblemente atractiva y con una fuerte carga emocional en el mercado de segunda mano.




