Especificaciones y análisis del Ford S-MAX
Potencia
163CV
Par
340Nm
Consumo
5.7l/100
Emisiones
149g/km
0-100 km/h
10.2s
Vel. Máx.
202km/h
Peso
1688kg
Precio
37,250€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
7 / 5 puertas
755 L
70 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium X 2.0 TDCi 163 CV Powershift 7 plazas (2014-2015)
Descripción general
El Ford S-MAX rompió moldes en su lanzamiento, demostrando que un monovolumen de siete plazas no tiene por qué ser aburrido. Esta versión Titanium X con el motor 2.0 TDCi de 163 CV y cambio Powershift representa la culminación de esa filosofía: un vehículo familiar que apela directamente al corazón del conductor, ofreciendo espacio y versatilidad sin renunciar a la emoción al volante.
Experiencia de conducción
Conducir el S-MAX es una experiencia sorprendentemente gratificante. El motor diésel de 163 CV, con su generoso par de 340 Nm, empuja con decisión desde bajas vueltas, moviendo el conjunto con una soltura inesperada. La caja de cambios Powershift de doble embrague ofrece transiciones suaves y rápidas. Lo más destacable es su chasis; Ford logró un equilibrio magistral entre el confort necesario para largos viajes en familia y una agilidad y precisión en curva que te hacen olvidar que llevas un vehículo de casi 4.8 metros. Se siente plantado, seguro y, sobre todo, divertido.
Diseño y estética
El diseño 'Kinetic Design' de Ford le sienta de maravilla al S-MAX. Sus líneas afiladas y su perfil dinámico lo alejan de la estética cuadrada de sus competidores, dándole una apariencia atlética y moderna que ha envejecido muy bien. Por dentro, el acabado Titanium X eleva la sensación de calidad con buenos materiales y un ajuste sólido. El espacio es su gran virtud, con una modularidad excepcional gracias a sus siete plazas y un maletero generoso que se adapta a cualquier necesidad familiar. Es un habitáculo pensado para vivirlo.
Tecnología y características
Para su época, el S-MAX Titanium X venía bien equipado. Aunque su sistema de infoentretenimiento no puede competir con las pantallas actuales, cumplía su función con conectividad básica y navegación. La tecnología clave reside en su mecánica, con el eficiente motor TDCi y la avanzada transmisión Powershift. Incorporaba también elementos de confort y seguridad como el climatizador bizona, sensores de aparcamiento y múltiples airbags, conformando un paquete tecnológico completo y funcional para el día a día de una familia.
Competencia
En el competitivo segmento de los grandes monovolúmenes, el S-MAX se enfrentaba a titanes como el SEAT Alhambra y el Volkswagen Sharan, ambos reconocidos por su inmenso espacio y practicidad. También competía con el Renault Espace, otro referente en modularidad. Sin embargo, el Ford S-MAX siempre jugó una carta única: la del dinamismo. Ninguno de sus rivales directos conseguía transmitir las mismas sensaciones de conducción ágil y deportiva, convirtiéndolo en la elección predilecta para quien no quería renunciar al placer de conducir.
Conclusión
El Ford S-MAX 2.0 TDCi 163 CV Powershift es mucho más que un simple vehículo familiar. Es la prueba de que la funcionalidad y la pasión pueden ir de la mano. Ofrece un espacio interior enorme y versátil, un motor solvente y un diseño que sigue siendo atractivo. Su mayor triunfo es cómo se siente en la carretera, un alma dinámica en un cuerpo de monovolumen. Sigue siendo una opción emocionalmente inteligente para quien busca un coche para todo y para todos.




