Ford S-MAX Titanium 2.0 TDCi 163 CV Powershift (2010-2012)

2010
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Ford S-MAX - Vista 1
Ford S-MAX - Vista 2
Ford S-MAX - Vista 3
Ford S-MAX - Vista 4

Especificaciones y análisis del Ford S-MAX

Potencia

163CV

Par

340Nm

Consumo

6l/100

Emisiones

159g/km

0-100 km/h

10.2s

Vel. Máx.

202km/h

Peso

1688kg

Precio

30,000

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

854 L

Depósito

70 L

Potencia

120 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima163 CV / 120 kW
Par máximo340 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero854 L

Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium 2.0 TDCi 163 CV Powershift (2010-2012)

Descripción general

El Ford S-MAX de 2010 no es un monovolumen cualquiera. Es la respuesta de Ford para aquellos padres de familia que se niegan a renunciar al placer de conducir. Con un corazón diésel de 163 CV y el acabado Titanium, este coche prometía un equilibrio casi perfecto entre la versatilidad que una familia necesita y el dinamismo que un conductor anhela, un alma deportiva en un cuerpo familiar.

Experiencia de conducción

Al volante, el S-MAX sorprende y enamora. Su motor 2.0 TDCi empuja con contundencia desde bajas vueltas gracias a sus 340 Nm de par, y la caja de cambios Powershift de doble embrague ofrece transiciones suaves y rápidas que invitan a una conducción ágil. A pesar de su tamaño, se siente plantado en la carretera, con una suspensión que controla los balanceos de la carrocería de forma admirable sin sacrificar el confort. No es un deportivo, pero su chasis te hace olvidar que conduces un vehículo familiar, dibujando sonrisas en cada curva.

Diseño y estética

Visualmente, el S-MAX rompió moldes en su segmento. Su diseño 'Kinetic Design' le confiere una silueta afilada y musculosa, muy alejada de las formas cuadradas de sus rivales. Las llantas de 17 pulgadas y los detalles del acabado Titanium realzan esa apariencia atlética. Por dentro, el espacio es el protagonista, con una modularidad excepcional y una sensación de amplitud que acoge a toda la familia. Los materiales son de buena calidad y el puesto de conducción, aunque sobrio, te envuelve y te hace sentir conectado al coche.

Tecnología y características

Para su época, el S-MAX estaba bien equipado. La joya de la corona era la transmisión Powershift, una tecnología de doble embrague que ofrecía una experiencia de conducción superior a los convertidores de par tradicionales. Aunque el sistema de infoentretenimiento pueda parecer hoy anticuado, cumplía su función con solvencia. Incorporaba elementos de confort y seguridad avanzados para 2010, demostrando que un coche familiar también podía estar a la vanguardia.

Competencia

En el campo de batalla de los grandes monovolúmenes, el Ford S-MAX se enfrentaba a gigantes como el SEAT Alhambra, el Volkswagen Sharan o el Renault Espace. Mientras que sus competidores a menudo priorizaban el espacio puro y la funcionalidad por encima de todo, el S-MAX siempre destacó por ofrecer la experiencia de conducción más gratificante y emocional del grupo, convirtiéndose en la elección predilecta del conductor.

Conclusión

El Ford S-MAX 2.0 TDCi 163 CV Powershift es más que un simple medio de transporte familiar; es una declaración de intenciones. Es la prueba de que la practicidad no tiene por qué estar reñida con la pasión por la carretera. Un vehículo espacioso, cómodo y versátil que, cuando la ocasión lo permite, es capaz de regalarte sensaciones de conducción que pocos monovolúmenes pueden igualar. Una compra inteligente y emocional para quien valora cada kilómetro.