Especificaciones y análisis del Ford S-MAX
Potencia
163CV
Par
340Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
159g/km
0-100 km/h
10.2s
Vel. Máx.
202km/h
Peso
1688kg
Precio
32,650€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
7 / 5 puertas
755 L
70 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium 2.0 TDCi 163 CV Powershift 7 plazas (2012-2014)
Descripción general
El Ford S-MAX de 2010 rompió moldes en el segmento de los monovolúmenes. No era solo un vehículo para llevar a la familia, era una declaración de intenciones: un coche que prometía espacio y versatilidad sin renunciar a la emoción de conducir. Esta versión Titanium con el motor 2.0 TDCi de 163 CV y cambio Powershift representa el equilibrio perfecto entre la razón y la pasión, un refugio para aquellos padres que se negaban a colgar los guantes de conducir.
Experiencia de conducción
Al volante, el S-MAX se siente sorprendentemente ágil para su tamaño. El motor diésel de 163 CV empuja con contundencia gracias a sus 340 Nm de par, y la caja de cambios Powershift de doble embrague ofrece transiciones rápidas y suaves que invitan a una conducción dinámica. A diferencia de sus rivales, su chasis se siente firme y comunicativo, trazando las curvas con una precisión que te hace olvidar que llevas un monovolumen de siete plazas. Es un coche que te conecta con la carretera, transformando cada viaje familiar en una pequeña aventura.
Diseño y estética
Su diseño exterior, afilado y musculoso, sigue siendo atractivo a día de hoy. Ford lo llamó 'Kinetic Design', y el resultado es un monovolumen que parece estar en movimiento incluso cuando está parado. Por dentro, el acabado Titanium eleva la sensación de calidad con buenos materiales y un ajuste sólido. El espacio es su gran virtud, con una modularidad excepcional gracias a sus siete asientos individuales que permiten configurar el habitáculo para cualquier necesidad.
Tecnología y características
Para su época, el S-MAX Titanium venía bien equipado. El corazón tecnológico era su transmisión Powershift, que aportaba un toque de deportividad y eficiencia poco común en el segmento. Aunque su sistema de infoentretenimiento no puede competir con las pantallas actuales, ofrecía conectividad y funciones más que suficientes para la vida a bordo. Elementos como el control de crucero, los sensores de aparcamiento y un completo cuadro de instrumentos hacían la vida más fácil y segura.
Competencia
En el campo de batalla de los grandes monovolúmenes, el S-MAX se enfrentaba a gigantes como el SEAT Alhambra, el Volkswagen Sharan o el Renault Espace. Mientras que sus competidores a menudo priorizaban el máximo espacio y el confort absoluto, el Ford S-MAX siempre jugó la carta del dinamismo. Era la elección para quien buscaba una experiencia de conducción más parecida a la de una berlina, a cambio de una sonrisa en cada curva.
Conclusión
El Ford S-MAX 2.0 TDCi 163 CV Powershift es mucho más que un simple vehículo familiar. Es la prueba de que se puede tener todo: un diseño atractivo, un interior inmenso y versátil, y un comportamiento en carretera que emociona. Es un coche que apela al corazón del conductor sin descuidar las necesidades de la familia. Una compra inteligente y pasional que, incluso años después, sigue siendo una de las opciones más redondas y satisfactorias de su categoría.




