Especificaciones y análisis del Ford S-MAX
Potencia
163CV
Par
340Nm
Consumo
5.6l/100
Emisiones
149g/km
0-100 km/h
9.5s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1690kg
Precio
34,800€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
7 / 5 puertas
755 L
70 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium X 2.0 TDCi 163 CV 7 plazas (2014)
Descripción general
El Ford S-MAX de 2010, en su versión Titanium X de 2014, no es un monovolumen cualquiera. Es la respuesta de Ford para aquellos padres de familia que se niegan a renunciar a la pasión por la conducción. En un mar de vehículos prácticos pero insulsos, el S-MAX emerge como una declaración de intenciones, un coche que promete espacio y versatilidad sin sacrificar el alma deportiva que caracteriza a la marca del óvalo.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es una experiencia reveladora. El motor 2.0 TDCi de 163 CV empuja con una contundencia que sorprende, gracias a sus 340 Nm de par disponibles desde bajas vueltas. No es un deportivo, pero su aceleración de 9.5 segundos hasta los 100 km/h se siente enérgica y voluntariosa. Lo más emocionante es cómo traza las curvas. Su chasis, ágil y bien puesto a punto, te hace olvidar que conduces un vehículo de siete plazas. Es un coche que conecta contigo, que te invita a disfrutar del viaje tanto como del destino.
Diseño y estética
Su diseño 'Kinetic Design' rompió moldes en su categoría. Con una línea de techo descendente y un frontal afilado, el S-MAX proyecta una imagen dinámica y atlética que lo aleja de la típica furgoneta familiar. El acabado Titanium X eleva la apuesta con detalles de calidad y unas llantas de 17 pulgadas que llenan los pasos de rueda. Por dentro, el espacio es el rey, con una modularidad excepcional gracias a sus siete asientos, pero sin descuidar un puesto de conducción envolvente que te hace sentir el centro de la acción.
Tecnología y características
Para su época, el S-MAX estaba bien equipado. Aunque su sistema de infoentretenimiento no puede competir con las pantallas actuales, ofrecía una conectividad y funcionalidades más que correctas. El corazón tecnológico reside en su motor diésel de inyección directa, una mecánica eficiente que lograba un consumo combinado de solo 5.6 l/100km, una cifra excelente para su tamaño y potencia. Contaba además con un completo equipamiento de seguridad y confort que lo convertían en un compañero de viaje seguro y agradable.
Competencia
En el campo de batalla de los grandes monovolúmenes, se enfrentaba a gigantes como el SEAT Alhambra, el Volkswagen Sharan o el Renault Espace. Mientras sus rivales apostaban casi todo a la carta del espacio y la funcionalidad pura, el S-MAX jugaba una baza diferente: la del placer de conducir. Era la alternativa para quien buscaba un equilibrio casi perfecto entre las obligaciones familiares y el deseo de sentir la carretera.
Conclusión
El Ford S-MAX 2.0 TDCi 163 CV es mucho más que un simple coche familiar. Es un vehículo con alma, diseñado para quienes entienden que la llegada de los niños no significa el fin de la diversión al volante. Representa un compromiso magistral entre la razón y la emoción, ofreciendo una practicidad sobresaliente envuelta en un paquete dinámico y estilizado. Es, sin duda, uno de los monovolúmenes más gratificantes y completos de su generación.




