Especificaciones y análisis del Ford S-MAX
Potencia
163CV
Par
340Nm
Consumo
5.3l/100
Emisiones
139g/km
0-100 km/h
9.5s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1690kg
Precio
35,400€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
7 / 5 puertas
755 L
70 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium S 2.0 TDCi 163 CV 7 plazas (2014-2015)
Descripción general
El Ford S-MAX Titanium S no es un monovolumen cualquiera. Es la respuesta de Ford para aquellos padres de familia que se niegan a renunciar al placer de conducir. Un vehículo que envuelve la practicidad de sus siete plazas en un alma deportiva, prometiendo una experiencia que va mucho más allá de simplemente transportar a la familia.
Experiencia de conducción
Al volante, el S-MAX sorprende y enamora. Su motor 2.0 TDCi de 163 CV empuja con una fuerza contundente y elástica, haciendo que cada adelantamiento sea un mero trámite. Pero la verdadera magia reside en su chasis. Se siente ágil, preciso y conectado a la carretera, transmitiendo una confianza inusual para un coche de su tamaño. Es un devorador de kilómetros que te hace olvidar que conduces un vehículo familiar, convirtiendo cada viaje en una pequeña aventura.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones. Las líneas afiladas y la silueta dinámica, acentuadas por el acabado Titanium S y sus imponentes llantas de 18 pulgadas, rompen con la estética cuadrada de sus competidores. Logra un equilibrio perfecto entre la elegancia y la deportividad, un coche que se ve tan bien aparcado en el colegio como en una carretera de montaña. Su apariencia no ha perdido frescura, manteniendo un atractivo que perdura en el tiempo.
Tecnología y características
Aunque su tecnología no puede competir con las pantallas gigantes de hoy, en su momento ofrecía un equipamiento muy completo. El foco no estaba en los gadgets, sino en la ingeniería al servicio de la conducción. Contaba con lo esencial para viajar con confort y seguridad, pero su mayor proeza tecnológica se encuentra bajo la piel: un motor robusto y un chasis excepcionalmente bien puesto a punto, la verdadera esencia de este coche.
Competencia
Frente a rivales como el SEAT Alhambra o el Renault Espace, que priorizaban el espacio puro y la modularidad, el Ford S-MAX jugaba en una liga diferente. Mientras los demás se centraban en ser prácticos salones rodantes, el S-MAX ofrecía una alternativa pasional, un coche que se elegía no solo por su capacidad, sino por las sensaciones que era capaz de transmitir al conductor. Era la opción para quien buscaba un monovolumen con el corazón de un turismo deportivo.
Conclusión
El Ford S-MAX Titanium S es más que un coche, es una filosofía. Es la prueba de que la funcionalidad no tiene por qué estar reñida con la emoción. Un vehículo espacioso y versátil que nunca te hace sentir que has sacrificado la diversión por la responsabilidad. Es una compra inteligente para el corazón y la razón, un futuro clásico que representa lo mejor de una era en la que los coches se diseñaban para ser conducidos y disfrutados.




