Especificaciones y análisis del Ford S-MAX
Potencia
163CV
Par
340Nm
Consumo
5.7l/100
Emisiones
152g/km
0-100 km/h
9.5s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1690kg
Precio
27,626€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
854 L
70 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium 2.0 TDCi 163 CV (2010)
Descripción general
El Ford S-MAX de 2010 no es un monovolumen cualquiera; es una declaración de intenciones. En una época donde los vehículos familiares se asociaban con la resignación, el S-MAX con su motor 2.0 TDCi de 163 CV y acabado Titanium llegó para demostrar que se puede tener todo: espacio, versatilidad y, sobre todo, alma. Es el coche para el padre o madre de familia que no renuncia al placer de conducir.
Experiencia de conducción
Al volante, el S-MAX te hace olvidar su tamaño. El empuje de sus 340 Nm de par desde bajas vueltas es contundente, proporcionando una aceleración vigorosa y adelantamientos seguros. Su chasis es una obra de arte; se siente ágil y plantado en la carretera, trazando curvas con una precisión que avergonzaría a más de una berlina. La dirección es comunicativa y la caja de cambios manual de seis velocidades tiene un tacto delicioso. Es un vehículo que te invita a disfrutar del viaje, no solo a llegar al destino.
Diseño y estética
Visualmente, el S-MAX es pura energía contenida. Su diseño 'Kinetic Design' le otorga una silueta afilada y musculosa, con una línea de techo descendente que rompe con la estética cúbica de sus competidores. Es un coche que se ve dinámico incluso parado. Por dentro, el espacio es inmenso y la modularidad de sus asientos es brillante, pero lo que realmente enamora es un puesto de conducción que te envuelve y te hace sentir conectado a la máquina, a pesar de su naturaleza familiar.
Tecnología y características
Para su tiempo, el acabado Titanium venía generosamente equipado. Aunque no podemos compararlo con las pantallas táctiles actuales, su sistema de infoentretenimiento era completo y funcional. Contaba con elementos de confort como el climatizador bizona y ayudas a la conducción que hacían los largos viajes más sencillos y seguros. La tecnología estaba al servicio del conductor y los pasajeros, sin abrumar, centrada en hacer la vida a bordo más placentera y segura.
Competencia
Se enfrentó a gigantes del espacio como el SEAT Alhambra, el Volkswagen Sharan o el Renault Espace. Sin embargo, ninguno de ellos podía igualar la propuesta emocional del S-MAX. Mientras sus rivales se centraban casi exclusivamente en la funcionalidad y el espacio interior, el Ford ofrecía un equilibrio casi perfecto, añadiendo a la ecuación una experiencia de conducción deportiva que lo convertía en una opción única en su segmento.
Conclusión
El Ford S-MAX 2.0 TDCi 163 CV es mucho más que un simple medio de transporte familiar. Es la prueba tangible de que la practicidad no tiene por qué estar reñida con la pasión. Ofrece un espacio generoso para la familia y el equipaje, pero reserva para el conductor un torrente de sensaciones que lo conectan con la carretera. Es un coche con un corazón grande y un espíritu deportivo, una elección inteligente y emocionante a partes iguales.




