Ford S-MAX Titanium S 2.0 Ecoboost SCTi 203 CV Powershift (2010)

2010
Gasolina
FWD
Automático 6v
Ford S-MAX - Vista 1
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Ford S-MAX - Vista 3
Ford S-MAX - Vista 4

Especificaciones y análisis del Ford S-MAX

Potencia

203CV

Par

300Nm

Consumo

8.1l/100

Emisiones

189g/km

0-100 km/h

8.5s

Vel. Máx.

221km/h

Peso

1676kg

Precio

31,216

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

854 L

Depósito

70 L

Potencia

149 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima203 CV / 149 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero854 L

Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium S 2.0 Ecoboost SCTi 203 CV Powershift (2010)

Descripción general

El Ford S-MAX de 2010, especialmente en su versión Titanium S con el motor 2.0 Ecoboost de 203 CV, representó una audaz declaración de intenciones. En un mercado dominado por monovolúmenes funcionales pero insípidos, Ford se atrevió a crear un vehículo familiar que no renunciaba al alma deportiva, un coche que prometía espacio para cinco y emociones para uno: el conductor.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este S-MAX es una experiencia reveladora. El motor Ecoboost empuja con una fuerza contundente y lineal desde muy bajas vueltas, catapultando sus casi 1700 kg con una agilidad inesperada. La aceleración es vigorosa y el cambio Powershift de doble embrague trabaja con una rapidez y suavidad que te invitan a disfrutar de cada curva. Se siente aplomado, preciso y sorprendentemente ágil, transmitiendo una confianza que te hace olvidar que conduces un monovolumen. Es la sensación pura de tenerlo todo: la practicidad familiar y el placer de una conducción dinámica y gratificante.

Diseño y estética

Su diseño es una fusión magistral de deportividad y funcionalidad. Las líneas afiladas, la parrilla trapezoidal agresiva y las imponentes llantas de 18 pulgadas le confieren una presencia musculosa y dinámica, muy alejada de la estética convencional de un vehículo familiar. Por dentro, el espacio es generoso y versátil, con un maletero enorme de 854 litros, pero el ambiente que se respira, con detalles específicos del acabado Titanium S, sigue evocando ese carácter deportivo. Es un diseño que emociona y convence a partes iguales.

Tecnología y características

La joya de la corona tecnológica de este S-MAX es, sin duda, su tren motriz. El motor 2.0 Ecoboost fue pionero en combinar inyección directa, turbo y un tamaño compacto para ofrecer una potencia elevada con un consumo razonable para su época. Se complementa a la perfección con la transmisión Powershift de 6 velocidades, una caja de doble embrague que en 2010 era tecnología punta, ofreciendo cambios casi instantáneos y una eficiencia superior a los convertidores de par tradicionales. Esta combinación mecánica era el corazón de su propuesta de valor.

Competencia

Encontrar un rival directo para este S-MAX es una tarea compleja. Mientras que modelos como el SEAT Alhambra, el Volkswagen Sharan o el Renault Espace competían en espacio y modularidad, ninguno lograba acercarse a su propuesta dinámica. Estos se centraban en ser transportes familiares puros, priorizando el confort absoluto sobre las sensaciones al volante. El S-MAX jugaba en una liga propia, la del monovolumen deportivo, atrayendo a un padre o madre de familia que se negaba a colgar los guantes de conducir.

Conclusión

El Ford S-MAX Titanium S 2.0 Ecoboost es mucho más que un coche familiar; es la prueba tangible de que la pasión por la conducción y las responsabilidades familiares pueden coexistir en perfecta armonía. Es un vehículo que apela tanto a la lógica, con su espacio y versatilidad, como a la emoción, con su rendimiento y comportamiento dinámico. Una máquina brillantemente diseñada que ofreció una solución única para quienes necesitaban espacio pero anhelaban sentir la carretera. Un coche con un corazón que late fuerte.