Especificaciones y análisis del Ford S-MAX
Potencia
203CV
Par
300Nm
Consumo
7.1l/100
Emisiones
189g/km
0-100 km/h
8.5s
Vel. Máx.
221km/h
Peso
1676kg
Precio
33,400€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
854 L
70 L
149 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium S 2.0 EcoBoost 203 CV Powershift (2010-2012)
Descripción general
El Ford S-MAX Titanium S 2.0 EcoBoost no es un monovolumen cualquiera; es una declaración de intenciones. En una época donde los vehículos familiares se asociaban con la renuncia a la pasión por conducir, Ford rompió el molde, creando un coche que cuida de tu familia sin que olvides la emoción que se siente al volante. Es la fusión perfecta entre la versatilidad y un corazón deportivo que late con fuerza.
Experiencia de conducción
Ponerse a los mandos de este S-MAX es una experiencia reveladora. Los 203 caballos del motor EcoBoost empujan con una energía sorprendente, y la caja Powershift de doble embrague responde con una inmediatez que te hace olvidar que conduces un vehículo de casi 4,8 metros. En carretera, su chasis se siente ágil y aplomado, dibujando curvas con una precisión más propia de una berlina deportiva que de un monovolumen. Es un coche que te invita a disfrutar del viaje, a sentir cada aceleración y a redescubrir el placer de conducir, incluso en la rutina diaria.
Diseño y estética
Su estética es un aviso de lo que esconde bajo la piel. El acabado Titanium S lo viste con un traje de atleta: paragolpes agresivos, llantas de 18 pulgadas y una silueta afilada que irradia dinamismo. No busca pasar desapercibido; busca ser admirado. Por dentro, el espacio es generoso y la funcionalidad es la esperada en un coche familiar, pero los asientos deportivos y los detalles específicos te recuerdan constantemente que estás en un lugar especial, un habitáculo diseñado tanto para el confort como para la emoción.
Tecnología y características
En su momento, la combinación del motor 2.0 EcoBoost con la transmisión Powershift representaba una vanguardia tecnológica. La inyección directa y el turbo no solo garantizaban una respuesta contundente, sino que también buscaban un equilibrio con el consumo. La caja de doble embrague, rápida y suave, era un lujo que aportaba un refinamiento y una deportividad excepcionales al conjunto, marcando una clara diferencia frente a las transmisiones automáticas convencionales de sus competidores.
Competencia
Hablar de rivales directos es complicado, porque el S-MAX jugaba en su propia liga. Mientras que modelos como el SEAT Alhambra, el Volkswagen Sharan o el Renault Espace competían en espacio y modularidad, ninguno podía igualar su comportamiento dinámico ni la conexión emocional que establecía con el conductor. Era el coche para el padre o la madre de familia que se negaba a elegir entre la responsabilidad y la diversión, ofreciendo lo mejor de ambos mundos sin compromisos dolorosos.
Conclusión
El Ford S-MAX Titanium S 2.0 EcoBoost es mucho más que un simple vehículo familiar; es la prueba de que la practicidad no tiene por qué estar reñida con el alma. Es un coche con una dualidad maravillosa, capaz de llevar a toda la familia con su equipaje en un viaje largo con total comodidad y, al mismo tiempo, regalarte una sonrisa en tu puerto de montaña favorito. Una elección brillante y pasional para quien valora el espacio pero se niega a renunciar a la emoción de conducir.




