Especificaciones y análisis del Ford S-MAX
Potencia
200CV
Par
420Nm
Consumo
7.1l/100
Emisiones
189g/km
0-100 km/h
8.9s
Vel. Máx.
212km/h
Peso
-kg
Precio
34,200€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
854 L
70 L
147 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium 2.2 TDCi 200 CV Aut. 5 plazas (2012-2013)
Descripción general
El Ford S-MAX de 2012 no es un monovolumen cualquiera. Es la respuesta de Ford para aquellos padres y madres de familia que se resisten a renunciar al placer de conducir. Esta versión Titanium, equipada con el potente motor diésel de 200 caballos y cambio automático, representa el equilibrio perfecto entre la versatilidad que una familia necesita y las emociones que un conductor anhela, todo envuelto en un paquete espacioso y con un diseño que rompió moldes en su categoría.
Experiencia de conducción
Al volante, el S-MAX sorprende y enamora. El empuje de su motor 2.2 TDCi es contundente y generoso, con 420 Nm de par que te pegan al asiento desde muy bajas vueltas, haciendo que los adelantamientos y las incorporaciones sean un mero trámite. La caja de cambios automática de seis velocidades gestiona la potencia con suavidad y eficacia, contribuyendo a una conducción relajada pero siempre dispuesta. Lo más increíble es su agilidad; se siente más como una berlina deportiva que como un gran vehículo familiar, con una dirección precisa y un chasis que inspira una confianza absoluta en cada curva.
Diseño y estética
Visualmente, el Ford S-MAX siempre ha jugado en su propia liga. Sus líneas afiladas y su perfil dinámico, herencia del lenguaje de diseño 'Kinetic Design' de Ford, transmiten una sensación de movimiento incluso en parado. Es un coche grande, sí, pero sus proporciones están tan bien conseguidas que disimula su tamaño con maestría. Por dentro, el espacio es el protagonista, con una modularidad excepcional para cinco ocupantes y un maletero gigantesco de 854 litros. El puesto de conducción es envolvente y te hace sentir conectado al coche, un detalle que marca la diferencia.
Tecnología y características
Aunque es un modelo de 2012, su corazón mecánico estaba a la vanguardia. El motor diésel con inyección directa por conducto común y turbo de geometría variable era una pieza de ingeniería refinada y potente para su época. El chasis, con suspensión independiente en ambos ejes, era la base de su aclamado comportamiento dinámico. Si bien su sistema de infoentretenimiento no puede competir con las pantallas actuales, el equipamiento del acabado Titanium era muy completo, ofreciendo un alto nivel de confort y seguridad que lo convertían en un compañero de viaje excepcional.
Competencia
En un mercado dominado por opciones como el SEAT Alhambra, el Volkswagen Sharan o el Renault Espace, el Ford S-MAX se erigió como la alternativa pasional. Mientras sus competidores centraban todo su argumento en el espacio y la funcionalidad pura, el S-MAX añadía a la ecuación un ingrediente que los demás olvidaban: el disfrute al volante. Era el coche para quien buscaba la practicidad de un monovolumen sin sentir que conducía una furgoneta, un vehículo que cuidaba tanto a los pasajeros como al conductor.
Conclusión
El Ford S-MAX 2.2 TDCi de 200 CV es mucho más que un simple coche familiar; es una declaración de intenciones. Es la prueba de que la necesidad de espacio no tiene por qué estar reñida con la emoción de la conducción. Su potente motor, su chasis excepcional y su diseño deportivo lo convierten en una opción única y profundamente satisfactoria. Es un vehículo que te permite llevar a toda la familia y su equipaje con total comodidad, pero que te regala una sonrisa en cada carretera de curvas. Una compra inteligente y, sobre todo, emocional.




