Especificaciones y análisis del Ford S-MAX
Potencia
200CV
Par
420Nm
Consumo
7.1l/100
Emisiones
189g/km
0-100 km/h
8.9s
Vel. Máx.
212km/h
Peso
-kg
Precio
38,950€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
854 L
70 L
147 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium S 2.2 TDCi 200 CV Aut. 5 plazas (2012-2015)
Descripción general
El Ford S-MAX Titanium S no es un monovolumen cualquiera. Es la declaración de intenciones de Ford para demostrar que un coche familiar puede ser emocionante y deportivo. Con su potente motor diésel de 200 caballos y su estética agresiva, este S-MAX rompió moldes, ofreciendo una alternativa pasional en un segmento dominado por la pura funcionalidad.
Experiencia de conducción
Al volante, el S-MAX se olvida de su condición de vehículo familiar. El empuje de sus 420 Nm de par es contundente y te pega al asiento, permitiendo adelantamientos con una facilidad pasmosa. Su chasis, ágil y preciso, invita a disfrutar de cada curva, transmitiendo una confianza y una conexión con la carretera que pocos monovolúmenes pueden soñar con igualar. Es un coche que se siente vivo, un deportivo disfrazado que te hace sonreír en cada trayecto.
Diseño y estética
Visualmente, el acabado Titanium S es un espectáculo. Sus llantas de 18 pulgadas, el kit de carrocería deportivo y su silueta afilada le otorgan una presencia imponente y musculosa que lo aleja de la imagen aburrida de sus rivales. Por dentro, el espacio es generoso y versátil, pero el puesto de conducción te envuelve, recordándote que este coche fue diseñado para ser conducido y disfrutado. Los materiales son de buena calidad y el ambiente es decididamente deportivo.
Tecnología y características
Para su época, el S-MAX venía bien equipado, con sistemas de navegación y conectividad que cumplían su función. Sin embargo, el paso del tiempo es evidente en su interfaz y en la ausencia de las ayudas a la conducción y la integración con smartphones que hoy damos por sentadas. La verdadera tecnología de este coche no está en sus pantallas, sino en su brillante ingeniería mecánica: un motor potente y un chasis excepcionalmente afinado.
Competencia
En su momento, se enfrentó a gigantes como el SEAT Alhambra o el Volkswagen Sharan, vehículos más espaciosos y prácticos, pero infinitamente más sobrios en su conducción. También compitió con el Renault Espace, que apostaba por el confort y un diseño futurista. Ninguno de ellos, sin embargo, lograba combinar como el S-MAX la versatilidad familiar con un alma tan genuinamente deportiva.
Conclusión
El Ford S-MAX 2.2 TDCi Titanium S es mucho más que un simple monovolumen; es una experiencia. Es la elección perfecta para quien necesita espacio pero se niega a aceptar un coche aburrido. Representa el equilibrio casi perfecto entre la razón y la emoción, un vehículo que cuida de tu familia en el día a día y cuida de tu alma de conductor en cada escapada. Un coche inolvidable que dejó una huella imborrable en su segmento.




