Especificaciones y análisis del Ford S-MAX
Potencia
200CV
Par
420Nm
Consumo
7.1l/100
Emisiones
189g/km
0-100 km/h
8.9s
Vel. Máx.
212km/h
Peso
-kg
Precio
33,000€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
854 L
70 L
147 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium 2.2 TDCi 200 CV Aut. (2011-2012)
Descripción general
El Ford S-MAX de 2010 rompió moldes al demostrar que un monovolumen podía ser emocionante. Esta versión Titanium, con su imponente motor diésel de 200 caballos, no es solo un vehículo familiar; es una declaración de intenciones para aquellos padres que se niegan a renunciar al placer de conducir.
Experiencia de conducción
Al volante, el S-MAX sorprende y enamora. Los 420 Nm de par empujan con una fuerza contundente desde muy bajas vueltas, haciendo que cada aceleración sea una experiencia gratificante. La caja de cambios automática gestiona la potencia con suavidad, mientras que su chasis, más cercano al de una berlina deportiva que al de un monovolumen, transmite una agilidad y un aplomo en curva que parecen desafiar las leyes de la física para un coche de su tamaño. Es un viaje de confort y dinamismo en perfecta armonía.
Diseño y estética
Su diseño 'Kinetic Design' le otorga una silueta afilada y musculosa, muy alejada de las formas cuadradas de sus competidores. Es un coche que se ve tan bien como se conduce. Por dentro, el espacio es el rey, con una modularidad excepcional para adaptarse a cualquier necesidad familiar, pero sin descuidar al conductor, que se siente arropado en un puesto de conducción ergonómico y con materiales de calidad que transmiten una gran sensación de solidez.
Tecnología y características
Equipado con el potente y refinado motor 2.2 TDCi de inyección directa por conducto común y turbo de geometría variable, este S-MAX representaba una cumbre tecnológica en su momento. La transmisión automática de 6 velocidades, junto con un completo equipamiento de seguridad y confort propio del acabado Titanium, lo convertían en un vehículo avanzado, seguro y sumamente agradable para largos viajes.
Competencia
En un mercado dominado por opciones más tradicionales como el SEAT Alhambra, el Volkswagen Sharan o el Renault Espace, el Ford S-MAX se erigía como la alternativa pasional. Mientras sus rivales priorizaban el espacio puro y duro, el S-MAX ofrecía un equilibrio casi perfecto entre versatilidad familiar y sensaciones deportivas, un alma dual que lo hacía único en su especie.
Conclusión
El Ford S-MAX 2.2 TDCi 200 CV es mucho más que un simple monovolumen. Es la prueba de que la funcionalidad no tiene por qué estar reñida con la emoción. Es el coche ideal para quien valora el espacio y la practicidad, pero cuyo corazón todavía late con fuerza al trazar una curva. Una elección inteligente y, sobre todo, apasionante.




