Especificaciones y análisis del Ford S-MAX
Potencia
200CV
Par
420Nm
Consumo
7.1l/100
Emisiones
189g/km
0-100 km/h
8.9s
Vel. Máx.
212km/h
Peso
-kg
Precio
38,950€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
854 L
70 L
147 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium X 2.2 TDCi 200 CV Aut. 5 plazas (2014-2015)
Descripción general
El Ford S-MAX Titanium X 2.2 TDCi de 200 CV es la encarnación del monovolumen que se niega a ser aburrido. Es un vehículo pensado para la familia, sí, pero también para el conductor que siente pasión por la carretera. Combina un espacio interior generoso con un corazón diésel potente y un comportamiento dinámico que desafía las convenciones de su segmento, ofreciendo una experiencia de conducción que emociona.
Experiencia de conducción
Al volante, el S-MAX se siente sorprendentemente ágil y plantado en el asfalto. Los 200 caballos y el generoso par motor de 420 Nm empujan con una fuerza contundente y sostenida, haciendo que los adelantamientos y las incorporaciones sean un mero trámite. La transmisión automática gestiona la potencia con suavidad, pero es el chasis el que realmente enamora, transmitiendo una confianza y una conexión con la carretera más propias de una berlina deportiva que de un vehículo familiar. Es un coche que invita a disfrutar de cada curva.
Diseño y estética
Su diseño exterior, afilado y musculoso, rompió moldes en su categoría, apostando por una deportividad que otros monovolúmenes no se atrevían a explorar. El acabado Titanium X acentúa esa elegancia atlética. Por dentro, el espacio es el protagonista, con una modularidad excepcional y un maletero inmenso de 854 litros. El puesto de conducción es envolvente y ergonómico, recordándote constantemente que, a pesar de su practicidad, este es un coche diseñado para ser conducido con placer.
Tecnología y características
Para su época, el S-MAX Titanium X venía bien equipado, integrando elementos de confort y seguridad avanzados. Sin embargo, el paso del tiempo es evidente en su sistema de infoentretenimiento y en la ausencia de las ayudas a la conducción más modernas. Su motor diésel Euro 5, aunque potente y eficiente en su momento, hoy se ve penalizado por la falta de distintivo ambiental de la DGT, un factor crucial en las grandes ciudades.
Competencia
En el campo de batalla de los grandes monovolúmenes, el Ford S-MAX se enfrentó a titanes como el SEAT Alhambra, el Volkswagen Sharan o el Renault Espace. Mientras que sus competidores a menudo priorizaban el confort absoluto y el espacio puro, el S-MAX siempre jugó la carta de la dinámica de conducción como su principal argumento diferenciador, atrayendo a aquellos padres y madres de familia que no querían renunciar a la emoción al volante.
Conclusión
Este Ford S-MAX es una declaración de intenciones. Es la prueba de que tener familia no significa renunciar a un coche con alma y carácter. Su combinación de potencia, espacio y un comportamiento dinámico excepcional lo convierten en una opción casi única y muy deseable en el mercado de segunda mano. Aunque su tecnología y su etiqueta medioambiental reflejan su edad, las sensaciones que transmite al conducirlo siguen siendo tan vigentes y emocionantes como el primer día.




