Especificaciones y análisis del Ford S-MAX
Potencia
200CV
Par
420Nm
Consumo
6.6l/100
Emisiones
174g/km
0-100 km/h
8.6s
Vel. Máx.
220km/h
Peso
-kg
Precio
31,150€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
854 L
70 L
147 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium 2.2 TDCi 200 CV (2010-2012)
Descripción general
El Ford S-MAX de 2010 no es un monovolumen cualquiera. Es una declaración de intenciones para aquellos padres de familia que se niegan a renunciar al placer de conducir. Con su potente motor diésel de 200 caballos, este coche rompió moldes, ofreciendo un espacio generoso envuelto en un alma inesperadamente deportiva.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es una experiencia que despierta los sentidos. Los 420 Nm de par empujan con una fuerza contundente desde muy bajas vueltas, haciendo que cada aceleración sea un pequeño evento. La caja de cambios manual de 6 velocidades te conecta directamente con la mecánica, permitiéndote exprimir un chasis que se siente ágil y preciso, desafiando las leyes de la física para un vehículo de su tamaño. Es un coche que te invita a disfrutar de cada curva, sin olvidar nunca el confort necesario para largos viajes en familia.
Diseño y estética
Su diseño 'Kinetic Design' sigue siendo atractivo a día de hoy. Las líneas afiladas y la parrilla agresiva le otorgan una presencia imponente, muy alejada de la imagen aburrida de otros monovolúmenes. Por dentro, el espacio es el rey, con una modularidad excepcional y un confort soberbio para los ocupantes. El puesto de conducción te abraza, haciéndote sentir que pilotas un coche más pequeño y dinámico, con materiales de buena calidad que han resistido bien el paso del tiempo.
Tecnología y características
Aunque la tecnología de infoentretenimiento pueda parecer de otra época para los estándares actuales, en su momento el S-MAX Titanium venía muy bien equipado. Sin embargo, la verdadera joya tecnológica se esconde bajo el capó: su motor 2.2 TDCi con inyección directa por conducto común y turbo de geometría variable era una obra de ingeniería que ofrecía un rendimiento brillante con un consumo contenido para su potencia. La seguridad activa y pasiva también estaba a un gran nivel para su tiempo.
Competencia
En su lanzamiento, se enfrentó a gigantes como el Renault Espace, el SEAT Alhambra o el Volkswagen Sharan. Mientras sus rivales se centraban casi exclusivamente en la funcionalidad y el espacio interior, el Ford S-MAX ofrecía un valor añadido único: la emoción. Ninguno de sus competidores directos lograba combinar de una forma tan magistral la practicidad de un monovolumen con un comportamiento dinámico tan gratificante.
Conclusión
El Ford S-MAX Titanium 2.2 TDCi es mucho más que un simple vehículo familiar. Es la prueba de que se puede tener todo: espacio, versatilidad, confort y, sobre todo, una sonrisa en la cara cada vez que te pones al volante. Un coche con una doble personalidad que enamora, ideal para quien valora tanto el viaje como el destino y no quiere que la familia sea un impedimento para disfrutar de la carretera.




