Ford S-MAX Titanium 2.0 TDCi 150 CV PowerShift 5 plazas (2015-2016)

2015
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Ford S-MAX - Vista 1
Ford S-MAX - Vista 2
Ford S-MAX - Vista 3
Ford S-MAX - Vista 4

Especificaciones y análisis del Ford S-MAX

Potencia

150CV

Par

350Nm

Consumo

5.4l/100

Emisiones

139g/km

0-100 km/h

10.8s

Vel. Máx.

196km/h

Peso

1733kg

Precio

33,350

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

700 L

Depósito

70 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo350 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero700 L

Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium 2.0 TDCi 150 CV PowerShift 5 plazas (2015-2016)

Descripción general

El Ford S-MAX de 2015 irrumpió en el mercado como una bocanada de aire fresco, un monovolumen que se atrevía a desafiar las convenciones. Con su motor 2.0 TDCi de 150 CV y la transmisión automática PowerShift, no solo prometía espacio y versatilidad para la familia, sino también un alma deportiva que invitaba a disfrutar de cada kilómetro. Es el coche para quienes necesitan la practicidad de un vehículo familiar pero se niegan a renunciar a la emoción de conducir.

Experiencia de conducción

Al volante, el S-MAX sorprende y enamora. Olvidas rápidamente que conduces un vehículo de casi 1750 kg. Su chasis, con una suspensión trasera de paralelogramo deformable, le confiere una agilidad inesperada y un aplomo en carretera que inspira una confianza absoluta. El motor diésel de 350 Nm empuja con contundencia desde bajas vueltas, y la caja PowerShift de doble embrague gestiona las marchas con una suavidad y rapidez que hacen de los viajes largos un auténtico placer. Es un coche que se siente vivo, comunicativo y extrañamente divertido para su segmento.

Diseño y estética

Visualmente, el Ford S-MAX es una declaración de intenciones. Sus líneas afiladas, su capó inclinado y la característica parrilla trapezoidal de Ford le otorgan una presencia dinámica y atlética, muy alejada de la estética cúbica de sus competidores. Por dentro, la sensación de amplitud es abrumadora, con un diseño de salpicadero moderno y funcional. La calidad de los materiales y el cuidado en los ajustes crean una atmósfera acogedora, mientras que su maletero de 700 litros confirma que la belleza no está reñida con una funcionalidad excepcional.

Tecnología y características

En su momento, este S-MAX Titanium representaba un notable despliegue tecnológico. El corazón del sistema es la combinación del eficiente motor TDCi con la transmisión PowerShift, que ofrecía un equilibrio perfecto entre rendimiento y consumo. A bordo, la experiencia se enriquecía con un sistema de infoentretenimiento avanzado para la época y un conjunto de ayudas a la conducción que elevaban la seguridad y el confort. Era un coche pensado para hacer la vida más fácil, desde el arranque sin llave hasta los sensores que vigilaban el entorno.

Competencia

En un segmento dominado por opciones como el SEAT Alhambra o el Renault Espace, el Ford S-MAX siempre jugó en su propia liga. Mientras sus rivales se centraban casi exclusivamente en el espacio y la modularidad, el S-MAX añadía a la ecuación el factor pasional de la conducción. Era la alternativa para el padre o madre de familia que buscaba un coche práctico para el día a día pero que anhelaba sentir una conexión especial con la carretera durante el fin de semana.

Conclusión

El Ford S-MAX 2.0 TDCi 150 CV es mucho más que un simple monovolumen; es la prueba de que se puede tener todo. Ofrece un espacio interior generoso, un confort de marcha soberbio y un diseño que sigue girando cabezas. Pero su verdadero triunfo es cómo consigue emocionar al conductor, ofreciendo un dinamismo y una agilidad que lo convierten en una opción única y profundamente satisfactoria. Es un coche familiar con el corazón de un deportista.