Especificaciones y análisis del Ford S-MAX
Potencia
179CV
Par
400Nm
Consumo
5l/100
Emisiones
129g/km
0-100 km/h
9.5s
Vel. Máx.
208km/h
Peso
-kg
Precio
37,835€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
7 / 5 puertas
630 L
70 L
132 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford S-MAX Titanium 2.0 TDCi 180 CV PowerShift 7 plazas (2015-2019)
Descripción general
El Ford S-MAX de 2015 es mucho más que un monovolumen; es una declaración de intenciones. Para el padre o la madre de familia que se niega a renunciar al placer de conducir, este vehículo combina un espacio generoso para siete ocupantes con el alma de un deportivo. Su motor diésel de 180 CV y el cambio PowerShift prometen un viaje tan emocionante como práctico.
Experiencia de conducción
Al volante, el S-MAX sorprende y enamora. El empuje de sus 400 Nm de par es contundente y te pega al asiento, haciendo que los adelantamientos sean un mero trámite. La caja de cambios PowerShift de doble embrague trabaja con una suavidad y rapidez que te hacen olvidar que conduces un coche de casi 4.8 metros. Lo más increíble es su agilidad en curva; se siente aplomado y preciso, más cercano a una berlina dinámica que a un monovolumen. Es un coche que te invita a disfrutar de cada kilómetro, transmitiendo una confianza y una conexión con la carretera que son raras en su categoría.
Diseño y estética
Su estética rompe con la monotonía del segmento. Las líneas afiladas, la gran parrilla frontal de estilo Aston Martin y una silueta estilizada le confieren un aspecto atlético y musculoso. No es un vehículo que pida disculpas por su tamaño, sino que lo luce con orgullo y deportividad. Por dentro, el ambiente es moderno y acogedor, con un salpicadero orientado al conductor y materiales de buena calidad que crean una atmósfera premium. La versatilidad de sus siete plazas, con un sistema de plegado de asientos sencillo e inteligente, remata un conjunto diseñado para gustar y para servir.
Tecnología y características
Para su época, el S-MAX Titanium venía cargado de tecnología pensada para hacer la vida más fácil y segura. El sistema de infoentretenimiento SYNC, aunque superado por los actuales, ofrecía una conectividad completa con control por voz y navegación. Destacaban sus avanzados sistemas de asistencia a la conducción, como el asistente de mantenimiento de carril, el control de crucero adaptativo o el reconocimiento de señales de tráfico, elementos que aportaban una gran tranquilidad en viajes largos. La instrumentación parcialmente digital y los faros LED dinámicos eran la guinda tecnológica.
Competencia
En un mercado competido, el S-MAX se enfrentaba a rivales muy serios. El SEAT Alhambra y el Volkswagen Sharan ofrecían un espacio interior ligeramente superior y puertas correderas, pero con una conducción mucho más sobria. El Renault Espace apostaba por un diseño crossover y un interior vanguardista, mientras que el Citroën Grand C4 Picasso se centraba en el confort absoluto y la modularidad. Sin embargo, ninguno de ellos lograba igualar el excepcional equilibrio entre dinamismo y funcionalidad del Ford.
Conclusión
El Ford S-MAX es la prueba irrefutable de que tener una familia numerosa no implica conducir un vehículo aburrido. Es un coche con una doble personalidad brillantemente ejecutada: por un lado, un práctico y espacioso monovolumen de siete plazas; por otro, un rutero ágil y potente que dibuja sonrisas en cada curva. Es una compra emocional y racional a partes iguales, un vehículo que cuida de los tuyos sin que tú tengas que renunciar a la pasión por conducir. Una elección excepcional y llena de carácter.




