Especificaciones y análisis del Hispano-Suiza Carmen Boulogne
Potencia
557CV
Par
-Nm
Consumo
24l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
2.6s
Vel. Máx.
290km/h
Peso
-kg
Precio
1,996,500€
Resumen técnico
Eléctrico
No disponible --v
RWD
2 / 2 puertas
- L
- L
410 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Hispano-Suiza Carmen Boulogne · 557 CV (2020)
Descripción general
El Hispano-Suiza Carmen Boulogne no es solo un coche, es la resurrección de una leyenda. Un hypercar eléctrico que evoca la opulencia y la innovación de una de las marcas más ilustres de la historia del automóvil, trayendo su espíritu pionero al siglo XXI con una fuerza arrolladora y una exclusividad que corta la respiración.
Experiencia de conducción
Ponerse a los mandos del Carmen Boulogne es experimentar una violencia exquisita. La aceleración de 0 a 100 km/h en 2.6 segundos te aplasta contra el asiento, una patada instantánea y silenciosa que redefine el concepto de velocidad. No hay rugido de motor, sino un zumbido futurista que acompaña una conexión pura y directa con el asfalto, sintiendo cómo sus 557 caballos de potencia eléctrica te lanzan hacia el horizonte en una danza de control y adrenalina.
Diseño y estética
Su carrocería es una obra de arte que fusiona el pasado y el futuro. Inspirado en el Dubonnet Xenia de 1938, el Carmen Boulogne exhibe una silueta dramática y aerodinámica, con sus icónicas ruedas traseras carenadas y una fluidez de líneas que parece esculpida por el viento. Cada ángulo es una declaración de intenciones, una celebración del lujo y la vanguardia construida sobre un monocasco de fibra de carbono que es tan bello como funcional.
Tecnología y características
Bajo su piel de carbono se esconde una proeza de la ingeniería moderna. Un sistema de propulsión totalmente eléctrico con una batería de 80 kWh que alimenta dos motores en el eje trasero. Alcanza los 290 km/h y ofrece una autonomía teórica de hasta 400 km, demostrando que las prestaciones más extremas pueden convivir con la eficiencia. Su chasis de paralelogramo deformable y sus frenos carbocerámicos aseguran un control absoluto a la altura de su increíble potencia.
Competencia
El Carmen Boulogne habita en un olimpo automovilístico donde los rivales son tan exclusivos como él. No compite contra superdeportivos de producción, sino contra otras joyas de la automoción eléctrica de ultra lujo como el Rimac Nevera o el Pininfarina Battista. Son máquinas que trascienden la carretera para convertirse en piezas de colección, símbolos de estatus y tecnología para un público que no busca un coche, sino una leyenda.
Conclusión
En definitiva, el Hispano-Suiza Carmen Boulogne es un sueño hecho realidad. Es la prueba tangible de que el legado y la innovación pueden ir de la mano para crear algo verdaderamente único. Más que un hypercar, es una experiencia sensorial, una escultura rodante y un pedazo de historia del automóvil que se proyecta hacia el futuro. Un privilegio reservado para unos pocos afortunados que podrán poseer y sentir la magia de su renacimiento.



