Honda Civic Type S 1.8 i-VTEC i-Shift · 140 CV (2009-2010)

2009
Gasolina
FWD
Automático 6v
Honda Civic - Vista 1
Honda Civic - Vista 2
Honda Civic - Vista 3
Honda Civic - Vista 4

Especificaciones y análisis del Honda Civic

Potencia

140CV

Par

174Nm

Consumo

6.4l/100

Emisiones

152g/km

0-100 km/h

10.9s

Vel. Máx.

205km/h

Peso

1271kg

Precio

21,600

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

485 L

Depósito

50 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo174 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero485 L

Análisis detallado del Honda Civic Type S 1.8 i-VTEC i-Shift · 140 CV (2009-2010)

Descripción general

El Honda Civic Type S de 2009 es la encarnación de un espíritu rebelde y futurista en un cuerpo compacto. No es el radical Type R, sino su hermano más civilizado, que busca conquistar corazones con un equilibrio perfecto entre la estética deportiva, la practicidad diaria y el alma inconfundible de un motor Honda. Este coche fue una declaración de intenciones, una máquina que se atrevió a ser diferente en un mar de diseños conservadores, ofreciendo una experiencia de conducción con carácter propio.

Experiencia de conducción

Al volante, el Civic Type S te envuelve en una atmósfera de nave espacial. El motor 1.8 i-VTEC de 140 CV es una joya de la ingeniería japonesa; suave a bajas vueltas pero con un grito emocionante cuando lo llevas a la zona alta del cuentarrevoluciones. Te pide que juegues con él. La caja i-Shift, un cambio manual robotizado, ofrece una conexión mecánica que las cajas automáticas modernas han perdido, aunque sus transiciones a veces carecen de la suavidad esperada. La suspensión es firme, comunicando cada detalle del asfalto y brindando una agilidad que te saca una sonrisa en cada curva. Es un coche que se siente vivo y te hace partícipe de la conducción.

Diseño y estética

Su diseño es simplemente espectacular y atemporal. Parece un prototipo que se escapó del salón del automóvil. La carrocería de tres puertas acentúa su perfil afilado y dinámico, con una línea de cintura ascendente que culmina en una zaga icónica, protagonizada por la luneta partida y las salidas de escape triangulares. Por dentro, el tablero de instrumentos a dos niveles, con el velocímetro digital en la parte superior y el tacómetro analógico debajo, crea un puesto de conducción enfocado y único. Cada detalle, desde los pedales de aluminio hasta la forma de los asientos, grita deportividad y originalidad.

Tecnología y características

Para su época, el Civic Type S era un escaparate tecnológico. El sistema i-VTEC de distribución variable de válvulas optimizaba el rendimiento y el consumo de una forma brillante. La transmisión i-Shift con levas en el volante permitía un control manual que aportaba un toque de deportividad extra a la experiencia automática. El cuadro de mandos digital era una pieza central que lo diferenciaba de cualquier competidor, ofreciendo información clara y un aspecto vanguardista que aún hoy sorprende. Era la visión de Honda del futuro de la conducción.

Competencia

En el competitivo segmento de los compactos con aspiraciones deportivas, el Civic Type S se enfrentó a rivales de gran calibre. Coches como el Volkswagen Golf GT, con su eficiente motor TSI, el SEAT León FR, siempre un referente en dinamismo, o el estiloso Alfa Romeo MiTo, ofrecían alternativas muy serias. Sin embargo, ninguno de ellos podía igualar la audacia estética y la personalidad mecánica del Honda, que jugaba en su propia liga, atrayendo a conductores que buscaban algo más que simples cifras de rendimiento.

Conclusión

El Honda Civic Type S 1.8 i-VTEC i-Shift es un coche con un alma inmensa. Es una compra pasional, una elección para quien valora el diseño atrevido y una conexión mecánica pura. Aunque su cambio robotizado puede no ser para todos, el carácter de su motor y la agilidad de su chasis compensan con creces. Es un futuro clásico, un recordatorio de una época en la que Honda no tenía miedo de romper moldes y crear coches que emocionan tanto al mirarlos como al conducirlos. Una experiencia automovilística única y memorable.