Especificaciones y análisis del Honda CR-V
Potencia
140CV
Par
340Nm
Consumo
6.5l/100
Emisiones
173g/km
0-100 km/h
10.3s
Vel. Máx.
187km/h
Peso
1692kg
Precio
33,900€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
AWD
5 / 5 puertas
524 L
58 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Honda CR-V 2.2 i-CTDi Executive · 140 CV (2008-2009)
Descripción general
El Honda CR-V de 2008 no es solo un SUV, es la materialización de la fiabilidad y la inteligencia japonesa en un vehículo familiar. Representa una época en la que los coches se construían para durar, para ser compañeros de vida, y este CR-V encarna esa filosofía con un alma que te conquista kilómetro a kilómetro.
Experiencia de conducción
Conducir el CR-V con su motor diésel 2.2 i-CTDi de 140 CV es una experiencia de pura confianza. El empuje de sus 340 Nm de par se siente sólido y constante, sin brusquedades, gestionado por una caja manual de seis velocidades precisa y agradable. La tracción total AWD te ancla al asfalto, transmitiendo una seguridad inquebrantable en cualquier circunstancia, mientras la suspensión absorbe las imperfecciones con una suavidad que te aísla del mundo exterior.
Diseño y estética
Su diseño exterior es una declaración de intenciones: robusto pero con líneas fluidas que han envejecido con una dignidad admirable. Por dentro, el espacio es el verdadero lujo. Cada rincón respira funcionalidad y calidad de construcción, con un maletero de 524 litros listo para cualquier aventura. Es un habitáculo pensado para la vida real, donde la comodidad y la practicidad se dan la mano de una forma casi mágica.
Tecnología y características
En su acabado Executive, este CR-V era un escaparate tecnológico para su tiempo. Aunque hoy sus sistemas puedan parecer sencillos, en 2008 ofrecía un nivel de equipamiento que te hacía sentir en un coche de categoría superior. Desde el control de crucero hasta los sensores de aparcamiento y un sistema de sonido de calidad, todo estaba diseñado para hacer la vida a bordo más fácil y placentera, demostrando que la buena tecnología es la que sirve a las personas.
Competencia
En un mercado competido con gigantes como el Toyota RAV4 o el Volkswagen Tiguan, el Honda CR-V se distinguía por un equilibrio casi perfecto. Mientras otros apostaban por la deportividad o el diseño puro, el CR-V ofrecía una fiabilidad legendaria, un espacio interior superior y un motor diésel que era una auténtica joya de la ingeniería, suave y potente a partes iguales.
Conclusión
El Honda CR-V 2.2 i-CTDi Executive es mucho más que una simple elección racional. Es una compra emocional para quien valora la tranquilidad, la calidad y la certeza de tener un coche que nunca te fallará. Es un refugio sobre ruedas, un legado de la mejor ingeniería japonesa que sigue despertando admiración y ofreciendo satisfacciones duraderas.




