Especificaciones y análisis del Honda FR-V
Potencia
140CV
Par
340Nm
Consumo
6.3l/100
Emisiones
167g/km
0-100 km/h
10.2s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1598kg
Precio
27,800€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
6 / 5 puertas
439 L
58 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Honda FR-V 2.2 i-CTDi Executive · 140 CV (2005-2007)
Descripción general
El Honda FR-V 2.2 i-CTDi Executive de 2005 es un monovolumen que desafía las convenciones con su configuración de seis plazas, distribuidas en dos filas de tres asientos. Esta propuesta audaz de Honda buscaba ofrecer una versatilidad y un espacio interior excepcionales para familias que necesitaban algo más que un coche convencional. Con un motor diésel robusto y un equipamiento completo, el FR-V se presentaba como una opción práctica y diferente en el mercado.
Experiencia de conducción
Al volante del FR-V, la sensación de espacio es inmediata, especialmente con la configuración de tres asientos delanteros. El motor 2.2 i-CTDi de 140 CV ofrece una respuesta enérgica y un par motor de 340 Nm que se siente desde bajas revoluciones, lo que facilita los adelantamientos y la conducción en carretera. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y contribuye a una experiencia de conducción agradable. A pesar de su tamaño, el FR-V se muestra ágil en ciudad y estable en autopista, con una suspensión que filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un confort notable para todos los ocupantes. El consumo combinado de 6.3 l/100km es un punto a favor para viajes largos.
Diseño y estética
El diseño exterior del Honda FR-V es distintivo y funcional. Sus líneas son suaves y redondeadas, alejándose de las formas más angulosas de otros monovolúmenes de la época. La parte frontal es característica de Honda, con faros grandes y una parrilla integrada. La verdadera innovación reside en su interior, donde la disposición 3+3 de los asientos es la protagonista. Esta configuración no solo es práctica, sino que también crea una sensación de amplitud y cercanía entre los pasajeros. Los materiales del habitáculo son de buena calidad y los acabados, típicos de Honda, transmiten durabilidad y solidez.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Honda FR-V 2.2 i-CTDi Executive de 2005 incorporaba elementos que buscaban mejorar la comodidad y la seguridad. El motor diésel i-CTDi era una de las joyas de la corona de Honda, reconocido por su suavidad, eficiencia y fiabilidad. Contaba con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler. En cuanto a equipamiento, la versión Executive ofrecía un nivel de confort elevado, con elementos como el climatizador, elevalunas eléctricos y un sistema de audio que hacían los viajes más placenteros. La seguridad activa y pasiva también estaba presente, con frenos de disco ventilados en el eje delantero y discos sólidos en el trasero, además de una suspensión bien calibrada para un buen comportamiento dinámico.
Competencia
En el segmento de los monovolúmenes compactos, el Honda FR-V se enfrentaba a competidores como el Opel Zafira, el Volkswagen Touran o el Renault Scénic. Sin embargo, su principal diferenciador era la configuración de seis plazas, que lo hacía único frente a la mayoría de sus rivales de cinco o siete plazas. Mientras que otros ofrecían una tercera fila de asientos más pequeña y ocasional, el FR-V proponía una solución más integrada y cómoda para seis ocupantes, lo que lo posicionaba como una alternativa interesante para familias que valoraban el espacio y la versatilidad por encima de todo.
Conclusión
El Honda FR-V 2.2 i-CTDi Executive de 2005 es un vehículo que, a pesar de los años, sigue siendo una opción muy interesante para quienes buscan un monovolumen espacioso, versátil y con un motor diésel de probada fiabilidad. Su configuración de seis plazas es su mayor atractivo, ofreciendo una solución práctica y cómoda para familias. La calidad de construcción de Honda, junto con un motor eficiente y un buen comportamiento dinámico, hacen de este FR-V una elección sensata y emocionalmente satisfactoria para aquellos que valoran la funcionalidad y la durabilidad en un coche familiar.
