Especificaciones y análisis del Honda FR-V
Potencia
140CV
Par
340Nm
Consumo
6.3l/100
Emisiones
167g/km
0-100 km/h
10.1s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1648kg
Precio
32,000€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
6 / 5 puertas
439 L
58 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Honda FR-V 2.2 i-CTDi Executive (Piel / Navi) · 140 CV (2007-2008)
Descripción general
El Honda FR-V no es un monovolumen cualquiera; es una declaración de intenciones. En un mundo de soluciones convencionales, Honda se atrevió a soñar con una forma diferente de viajar en familia, recuperando la mágica configuración de 3+3 asientos. Este coche es el reflejo del ingenio japonés, una oda a la versatilidad y al placer de compartir el camino, no solo el destino.
Experiencia de conducción
Al volante, el corazón del FR-V late con fuerza gracias a su motor 2.2 i-CTDi de 140 caballos. Es un propulsor que enamora por su suavidad y su contundente empuje desde bajas vueltas, entregando 340 Nm de par que mueven el conjunto con una soltura sorprendente. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y agradable, y el chasis, con una suspensión bien afinada, transmite una sensación de aplomo y seguridad que invita a devorar kilómetros. No es un deportivo, pero su conducción es noble y te hace sentir conectado a la carretera.
Diseño y estética
Su diseño exterior es funcional y honesto, con una silueta ancha y robusta que ya anticipa su espacioso interior. Pero es al abrir la puerta donde reside su verdadera genialidad: un habitáculo con seis plazas individuales distribuidas en dos filas de tres. Esta disposición crea una atmósfera única, permitiendo que un niño viaje delante entre sus padres, o que tres adultos compartan la primera fila con una comodidad inesperada. Es un diseño pensado para las personas, para la interacción y la vida a bordo.
Tecnología y características
Para ser un coche de 2007, el acabado Executive venía cargado de elementos que transmitían calidad y confort. La tapicería de piel y el sistema de navegación integrado eran lujos que elevaban la experiencia de viaje. Sin embargo, la mayor proeza tecnológica residía bajo el capó: un motor diésel construido en aluminio, con inyección por conducto común y una finura de funcionamiento que marcó un antes y un después para la marca. Era tecnología con un propósito claro: eficiencia y fiabilidad.
Competencia
En su época, el FR-V se enfrentó a gigantes del segmento como el Renault Scénic, el Citroën C4 Picasso o el Ford C-MAX. Su rival más directo en concepto fue el Fiat Multipla, otro valiente con seis asientos. Sin embargo, el Honda se distinguía por una calidad de construcción superior, una fiabilidad mecánica legendaria y un equilibrio dinámico que pocos de sus competidores podían igualar. Era la opción para quien buscaba algo más que espacio.
Conclusión
El Honda FR-V es más que un coche familiar; es un refugio de originalidad y sentido práctico. Una elección inteligente para quienes valoran la ingeniería japonesa, la durabilidad y una solución de espacio que rompe moldes. Conducirlo es entender que a veces, el camino menos transitado es el que te lleva a los mejores lugares. Un vehículo que deja una huella imborrable en el corazón de quien lo posee.




