Honda FR-V 2.2 i-CTDi Comfort S · 140 CV (2009-2010)

2007
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Honda FR-V - Vista 1
Honda FR-V - Vista 2
Honda FR-V - Vista 3
Honda FR-V - Vista 4

Especificaciones y análisis del Honda FR-V

Potencia

140CV

Par

340Nm

Consumo

6.3l/100

Emisiones

167g/km

0-100 km/h

10.1s

Vel. Máx.

190km/h

Peso

1648kg

Precio

26,800

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

6 / 5 puertas

Maletero

439 L

Depósito

58 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo340 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito58 L
Maletero439 L

Análisis detallado del Honda FR-V 2.2 i-CTDi Comfort S · 140 CV (2009-2010)

Descripción general

El Honda FR-V no es un monovolumen cualquiera; es una declaración de intenciones. En un mundo de soluciones convencionales, Honda se atrevió a soñar con una modularidad diferente, materializada en su audaz configuración de 3+3 asientos. Este FR-V, impulsado por el aclamado motor diésel 2.2 i-CTDi, representa el equilibrio perfecto entre la ingeniería japonesa, la fiabilidad y una forma única de entender el viaje en familia, donde nadie se queda atrás y cada trayecto se convierte en una experiencia compartida.

Experiencia de conducción

Al volante, el FR-V sorprende por su nobleza y confort. El motor 2.2 i-CTDi de 140 caballos empuja con una suavidad y contundencia que enamoran desde el primer instante, gracias a un par motor generoso que hace de los adelantamientos y las recuperaciones un mero trámite. No busca la deportividad, sino ofrecer una conducción serena y segura. La suspensión filtra las irregularidades con maestría y su aplomo en carretera transmite una confianza inquebrantable, haciendo que los kilómetros pasen sin apenas darte cuenta, envuelto en una atmósfera de tranquilidad y control.

Diseño y estética

El diseño del Honda FR-V es tan inteligente como emocional. Por fuera, sus líneas fluidas y su considerable anchura le otorgan una presencia sólida y distintiva, a medio camino entre un familiar y un monovolumen. Pero es en su interior donde reside la magia. La disposición de tres asientos delanteros, con el central deslizable y convertible en mesa, es una genialidad que transforma por completo la dinámica del habitáculo. Fomenta la conversación, integra al pasajero central y ofrece una versatilidad que ningún otro rival supo igualar. Es un diseño pensado por y para las personas.

Tecnología y características

Aunque es un modelo de 2007, el FR-V estaba bien equipado para su época, priorizando la seguridad y el confort. Contaba con elementos esenciales como el control de estabilidad VSA, múltiples airbags y un sistema de frenos eficaz. Sin embargo, su mayor proeza tecnológica residía bajo el capó. El motor i-CTDi, construido íntegramente en aluminio, fue el primer diésel desarrollado por Honda y se convirtió en una referencia por su refinamiento, ausencia de vibraciones y una entrega de potencia lineal y placentera, demostrando que la innovación no siempre está en las pantallas, sino en el corazón de la máquina.

Competencia

En el singular universo de los 3+3, su único rival directo fue el Fiat Multipla, otro vehículo incomprendido y genial. Sin embargo, si miramos a los monovolúmenes compactos de cinco o siete plazas, se enfrentó a gigantes como el Renault Scénic, el Ford C-MAX o el Volkswagen Touran. Frente a ellos, el Honda FR-V no competía en número de asientos totales, sino en una filosofía diferente: la de la inclusión y la originalidad. Ofrecía una calidad de construcción superior y una fiabilidad mecánica que a menudo dejaba atrás a sus competidores europeos.

Conclusión

El Honda FR-V 2.2 i-CTDi es mucho más que un coche familiar; es un refugio de ingenio y fiabilidad. Es la elección perfecta para quienes buscan escapar de lo convencional sin sacrificar la practicidad. Su audaz interior, combinado con un motor diésel excepcional y la legendaria durabilidad de Honda, lo convierten en un vehículo atemporal y profundamente humano. Conducirlo es entender que a veces, las mejores soluciones son las que se atreven a romper el molde. Una compra inteligente y, sobre todo, emocionante.