Especificaciones y análisis del Honda Jazz
Potencia
77CV
Par
110Nm
Consumo
5.5l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.9s
Vel. Máx.
170km/h
Peso
1025kg
Precio
13,800€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
353 L
42 L
57 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Honda Jazz 1.2 LS i-DSI · 77 CV (2002-2003)
Descripción general
El Honda Jazz de 2002 irrumpió en el mercado como una bocanada de aire fresco, un vehículo utilitario que desafiaba las convenciones. No era solo un coche pequeño para la ciudad; era una genialidad de diseño y aprovechamiento del espacio, un compañero fiel que prometía mucho más de lo que su modesta carrocería sugería.
Experiencia de conducción
Conducir el Jazz es una experiencia de agilidad y eficiencia. Sus 77 caballos, entregados por un motor vivaz y voluntarioso, se sienten más que suficientes para moverse con soltura por el tráfico urbano. La caja de cambios manual de 5 velocidades es precisa y agradable, y aunque su aceleración no te pegará al asiento, la sensación es de un control total y un consumo ridículamente bajo que te saca una sonrisa en cada repostaje. Es un coche honesto, que cumple lo que promete con una suavidad encantadora.
Diseño y estética
El diseño del Jazz es la personificación de la filosofía 'hombre máximo, máquina mínimo'. Su silueta, a medio camino entre un utilitario y un monovolumen, esconde un interior sorprendentemente espacioso. Con solo 3.83 metros de largo, ofrece un maletero de 353 litros, una cifra propia de segmentos superiores. Cada centímetro está pensado para la vida real, creando una sensación de amplitud y versatilidad que enamora desde el primer momento.
Tecnología y características
La verdadera joya tecnológica de este Jazz reside en su motor i-DSI. Con dos bujías por cilindro y una construcción íntegra en aluminio, Honda demostró su maestría en ingeniería buscando la máxima eficiencia y suavidad. Aunque el resto del equipamiento pueda parecer sencillo hoy en día, esta mecánica avanzada era un testimonio de la innovación de la marca, enfocada en ofrecer un rendimiento brillante con una fiabilidad a prueba de bombas.
Competencia
En su época, el Honda Jazz se enfrentó a gigantes como el Renault Clio, el Peugeot 206 o el Ford Fiesta. Sin embargo, ninguno de sus competidores podía igualar su increíble modularidad interior y su sensación de espacio. Mientras otros apostaban por el diseño o la deportividad, el Jazz jugaba en su propia liga: la de la inteligencia práctica, convirtiéndose en la opción para quienes valoraban el ingenio por encima de todo.
Conclusión
El Honda Jazz de 2002 no es simplemente un coche, es una solución de movilidad brillante. Es la prueba de que se puede tener un vehículo compacto por fuera y gigante por dentro. Su fiabilidad legendaria, su consumo mínimo y su increíble versatilidad lo convierten en una compra maestra, un coche que no solo te lleva a tu destino, sino que te hace la vida más fácil y te conquista con su lógica aplastante y su corazón japonés.
