Especificaciones y análisis del Honda Jazz
Potencia
83CV
Par
119Nm
Consumo
5.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.6s
Vel. Máx.
170km/h
Peso
1020kg
Precio
14,300€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
353 L
42 L
61 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Honda Jazz 1.4 i-DSI LS · 83 CV (2004)
Descripción general
El Honda Jazz de 2002 no es solo un coche; es una revelación sobre ruedas. En una época donde los utilitarios competían por ser el más bonito, Honda decidió crear el más inteligente. Este pequeño monovolumen llegó para demostrar que el tamaño exterior no define el espacio interior, conquistando corazones con una ingeniería que roza la magia y una practicidad que se siente como un abrazo en el día a día.
Experiencia de conducción
Conducir el Jazz es una experiencia de pura honestidad y agilidad. Sus 83 caballos no buscan dejarte sin aliento en la autopista, sino moverte con una suavidad y eficiencia sorprendentes por la ciudad. El motor i-DSI responde con alegría desde bajas vueltas, y junto a su cambio manual preciso y una dirección eléctrica ligera, se convierte en el compañero perfecto para serpentear por el tráfico. No es un deportivo, es un amigo fiel que hace cada trayecto fácil y agradable.
Diseño y estética
Su diseño, de tipo monovolumen, es la máxima expresión de que la forma sigue a la función. Puede que no gire cabezas por su audacia, pero enamora por su inteligencia. La cabina alta y acristalada crea una sensación de amplitud y una visibilidad excepcionales. Pero la verdadera genialidad reside en su interior, con los 'Magic Seats' que se pliegan, levantan y configuran de maneras que sus rivales solo podían soñar, ofreciendo un espacio de carga digno de un segmento superior.
Tecnología y características
La tecnología del Jazz no se medía en pantallas, sino en soluciones ingeniosas. El corazón de su eficiencia era el motor i-DSI con doble bujía por cilindro, una joya de la ingeniería de Honda para optimizar el consumo y la suavidad. La dirección con asistencia eléctrica y su estudiada aerodinámica eran prueba de un enfoque centrado en el mundo real. Era tecnología con un propósito claro: hacer la vida del conductor más sencilla y económica.
Competencia
En su momento, se enfrentó a modelos como el Renault Modus, el Opel Meriva o el Toyota Yaris. Mientras muchos de sus competidores se centraban en el estilo o en la potencia, el Jazz jugaba en su propia liga, la de la versatilidad y el aprovechamiento del espacio. Ninguno podía igualar la flexibilidad de su habitáculo ni la sensación de amplitud que ofrecía en un envoltorio tan compacto.
Conclusión
El Honda Jazz es mucho más que un simple utilitario; es una lección de diseño inteligente y fiabilidad legendaria. Es un coche que te cuida, que se adapta a tus necesidades y que nunca deja de sorprender por su capacidad. Representa una compra racional que emociona por su perfección funcional, un vehículo que, incluso décadas después, sigue siendo un referente de cómo hacer las cosas bien. Es, sencillamente, una de las compras más lógicas y satisfactorias que se podían hacer.
