Especificaciones y análisis del Hyundai Grandeur
Potencia
150CV
Par
350Nm
Consumo
7.9l/100
Emisiones
208g/km
0-100 km/h
11.4s
Vel. Máx.
202km/h
Peso
1792kg
Precio
32,400€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
FWD
5 / 4 puertas
523 L
75 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Hyundai Grandeur 2.2 CRDi VGT Aut. · 150 CV (2008-2010)
Descripción general
El Hyundai Grandeur de 2008 es la encarnación de una ambición: la de ofrecer una berlina de representación espaciosa, cómoda y bien equipada a un precio que desafiaba a las marcas premium. Este coche no buscaba la gloria en los circuitos, sino en el corazón de quienes anhelaban viajar en primera clase cada día, con la suavidad de su motor diésel y su cambio automático como perfectos compañeros de viaje.
Experiencia de conducción
Conducir el Grandeur es una experiencia de serenidad y aislamiento. El motor 2.2 CRDi de 150 caballos empuja con una calma imperturbable, sin estridencias, priorizando un avance lineal y relajado. La suspensión, diseñada para el confort, filtra las imperfecciones del asfalto con una eficacia soberbia, meciendo a sus ocupantes en un habitáculo silencioso y vasto. No es un coche ágil, su peso y tamaño imponen respeto, pero a cambio regala una sensación de aplomo y seguridad en carretera que invita a devorar kilómetros sin el menor atisbo de fatiga.
Diseño y estética
Su estética es un ejercicio de elegancia clásica y atemporal. Con casi 4.9 metros de longitud, su presencia es innegable, pero sus formas fluidas y redondeadas huyen de la ostentación. Es un diseño sobrio que ha envejecido con una dignidad admirable. El verdadero lujo se descubre al abrir la puerta: un interior generoso en espacio, especialmente en las plazas traseras, y un maletero de 523 litros que habla de su vocación familiar y viajera. Es un coche que impresiona por su tamaño y su armonía, no por adornos superfluos.
Tecnología y características
La tecnología a bordo del Grandeur estaba al servicio del confort. Para su época, ofrecía un equipamiento completo centrado en hacer la vida más fácil, con elementos como el climatizador o el control de crucero. El corazón tecnológico era su motor diésel de inyección directa por conducto común y turbo de geometría variable, una solución eficiente que lograba un buen equilibrio entre prestaciones y un consumo razonable de 7.9 litros. El cambio automático de cinco velocidades era el complemento perfecto para una conducción suave y sin preocupaciones.
Competencia
El Grandeur se adentró en un territorio dominado por gigantes europeos como el Peugeot 607, el Citroën C6 o incluso las versiones de acceso del Audi A6 y el Mercedes-Benz Clase E. Su gran argumento no era el prestigio del emblema, sino una propuesta honesta y abrumadora en relación tamaño-equipamiento-precio. Competía ofreciendo el espacio y el confort de una gran berlina de lujo por el coste de un sedán de un segmento inferior, una estrategia inteligente que atrajo a compradores que valoraban la sustancia por encima del estatus.
Conclusión
El Hyundai Grandeur 2.2 CRDi es un coche para entendidos, una joya oculta para quien busca el máximo confort sin pagar el peaje de una marca premium. Es un viajero incansable, un refugio de paz en el asfalto que demuestra que el verdadero lujo reside en el espacio, el silencio y la suavidad. Aunque el mercado a menudo lo pasó por alto, su recuerdo perdura como el de una berlina excepcionalmente cómoda, fiable y con una relación valor-precio que hoy parece un sueño.
