Especificaciones y análisis del Hyundai i30
Potencia
143CV
Par
186Nm
Consumo
7.1l/100
Emisiones
170g/km
0-100 km/h
10.6s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1327kg
Precio
20,719€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
340 L
53 L
105 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Hyundai i30 2.0 Premium · 143 CV (2007-2008)
Descripción general
El Hyundai i30 de 2007 no fue solo un coche más; fue una declaración de intenciones. Con él, la marca coreana demostró que podía competir de tú a tú en el corazón de Europa, ofreciendo un compacto que rompía moldes y que, por primera vez, te hacía girar la cabeza y sentir que estabas ante algo especial.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor 2.0 de 143 caballos se siente lleno y voluntarioso, una joya atmosférica que pide ser llevada a la zona alta del cuentavueltas. Su cambio manual de 5 velocidades es preciso y te conecta con la conducción, mientras que el chasis, con suspensión trasera independiente, transmite una confianza y un aplomo sorprendentes para su época. No es un deportivo radical, pero cada curva se convierte en una invitación a disfrutar, con una agilidad que te saca una sonrisa.
Diseño y estética
Su diseño fue un soplo de aire fresco, concebido en y para Europa. Las líneas fluidas y la parrilla integrada le daban una personalidad marcada, alejada de la sobriedad de sus antecesores. Por dentro, el salto en calidad era palpable: plásticos de buen tacto, ajustes sólidos y un puesto de conducción ergonómico que te acogía con una calidez inesperada. Las llantas de 17 pulgadas del acabado Premium remataban un conjunto muy atractivo.
Tecnología y características
Para ser un coche de 2007, el acabado Premium venía sorprendentemente bien equipado. Aunque la tecnología no era su principal argumento de venta, ofrecía elementos de confort que marcaban la diferencia, como el climatizador automático o un sistema de sonido competente. La verdadera tecnología estaba en su concepción: un chasis bien puesto a punto y un motor de aluminio eficiente y robusto.
Competencia
Se enfrentó sin complejos a los gigantes del segmento C de la época. En su punto de mira estaban el incombustible Volkswagen Golf, el dinámico Ford Focus, el SEAT León y el Renault Mégane. El i30 jugaba la baza de un equipamiento más generoso y una garantía superior, pero sobre todo, la de una calidad percibida que sorprendió a propios y extraños.
Conclusión
El Hyundai i30 2.0 Premium es más que un simple compacto; es el recuerdo de un punto de inflexión. Un coche honesto, fiable y gratificante de conducir que ofrecía mucho por un precio razonable. Representa la audacia de una marca que decidió dejar de ser una alternativa para convertirse en una protagonista. Un vehículo que, aún hoy, transmite una sensación de solidez y buen hacer.




